¿Cómo lograr que tus hijos lean?

¿Cómo lograr que tus hijos lean?


Muchos padres, deseosos de que sus hijos adopten el hábito de la lectura, se quejan del desinterés de los pequeños en los libros. Lamentablemente estos padres de familia parecen olvidar que los niños no nacen con el hábito de la lectura ya pre-programado, ese debe de inculcárseles desde pequeños.  
Si tus hijos/hermanitos/sobrinos/etc. están en esta etapa de desinterés por las letras, no te preocupes, aplica los siguientes consejos pues aún están a tiempo de convertirse en buenos lectores. 

1. Léele antes de dormir 

No subestimes el poder de un cuento, a los niños les encantan. Olvídate de tus prejuicios contra las princesas o cualquier figura arquetípica del cuento infantil, escoge y lee el libro que tu hijo prefiera. Las lecturas nocturnas son una excelente manera de incentivar la imaginación de los niños.


2. Llévalos a las ferias del libro

Las ferias del libro de mayor renombre, tanto internacionales como nacionales (Feria de Guadalajara, Palacio de Minería, Zócalo, Frankfurt, ferias estatales, etc.)  cuentan con secciones especiales dedicadas a la literatura infantil y juvenil.  También, la gran mayoría de estas ofrece diferentes talleres recreativos, así como presentaciones de libros y sesiones de lectura en voz alta que seguramente interesaran a todos los niños.


3. Compra o pide prestados libros adecuados.

Contrariamente a lo que suele pensarse, en este caso la edad sí importa. Un niño de cinco años no posee la misma capacidad de asimilación que uno de diez. Por mas entretenido y educativo que te parezca El Príncipito y muy a pesar de sus excelentes ilustraciones, un niño no comprenderá el mensaje del libro pues  a pesar  de su presentación, esta es una lectura para adultos. Lo mismo sucede con Crepúsculo, Harry Potter y otros best sellers para adultos jóvenes. Tal y como su categoría lo indica, estos y otros títulos similares se recomiendan para mayores de doce años. 


4. Regula la cantidad de horas frente al televisor 

Actualmente, todo mundo parece echar la culpa de los rezagos educativos a la televisión, satanizándola. Nada mas alejado de la realidad.
Es natural que los niños se sientan atraídos por la programación, pues a diferencia de los libros, esta requiere de poco esfuerzo intelectual para ser comprendida. Por esta misma razón, permanecer largas horas frente a la pantalla puede resultar contraproducente, especialmente en el caso de los niños, quienes se encuentran en una edad clave, pues es en la infancia cuando se deben incentivar más los procesos creativos para un mejor desarrollo cerebral. Como padre no debes prohibir ver la televisión, sino mas bien regular el tiempo frente a ella. De treinta minutos a una hora al día es una dosis adecuada.


5. Leer es un placer, no una obligación.

Nada mejor para desincentivar el gusto por la lectura que tener que leer un libro "a fuerzas" y peor aún, cuando este no es adecuado para la edad del niño (léase, tener que leer un libro-ladrillo para el curso de español en quinto de primaria). Es imposible escapar de los deberes escolares, pero si esta en tus posibilidades sugiere a los maestros que asignen lecturas correspondientes a la edad de los niños. En caso de que esto sea imposible, lee con tu hijo y si hay alguna palabra o idea que no entienda, explícasela. 


¡Y LO MAS IMPORTANTE! 

No olvides poner el ejemplo leyendo. Un niño que proviene de un hogar con padres lectores tiene mas posibilidades de adoptar el hábito que un niño cuyos padres limitan su lectura a las etiquetas de la comida. 


A tí, ¿Que estrategias te han funcionado? Cuéntanos en la sección de comentarios. 

Reseña: The Secret Garden, de Frances Hodgson Burnett

Reseña: The Secret Garden, de Frances Hodgson Burnett





Autora: Frances Hodgson Burnett
Editorial: Penguin
Colección: Popular Classics
Idioma: Inglés
ISBN: 978-0-14062-355-0 

Después de unas buenas vacaciones de casi un mes, lo cual implica pura inactividad, regreso con una reseña más. Tuve la oportunidad de leer un librito que me quede con ganas de leer desde que unas compañeras lo expusieron en clase, The Secret Garden, la obra más conocida de Frances Hogdson Burnett.
Tradicionalmente se piensa que esta historia es exclusiva para niños (de hecho autora se dedicó desde sus comienzos a la literatura infantil), sin embargo una vez que terminé el libro caí en cuenta que esta pequeña historia deja una enseñanza que bien merece ser revisada por nosotros, los adultos.

Mary Lennox es una pequeña niña inglesa, nacida en India. Desde el momento en que viene al mundo, su madre, una bella mujer de la alta sociedad en India, la encarga a un ayah para que la atienda. Es así como Mary crece rodeada de sirvientes que satisfacen su más mínimo capricho, sin amor maternal alguno, gracias a lo cual Mary se vuelve una niña mimada y berrinchuda.  
Un mal día, la peste llega a la mansión de los Lennox. Todos los sirvientes caen enfermos y los padres de Mary también, en un par de días estos mueren junto con el resto de la servidumbre, dejando a Mary huérfana y totalmente desamparada. Como resultado de esto, la pequeña es enviada a Yorkshire, Inglaterra, con el único familiar que le queda, su tío Archibald Craven, quien vive recluido en su sombría mansión, Misselthwaite Manor, pues aún lo embarga la pena de haber perdido a su joven esposa.

Aunque en principio la idea de mudarse a una sombría mansión en Yorkshire con un tío al que poco le importa su suerte no entusiasma a Mary, conforme pasa el tiempo, la pequeña aprenderá a apreciar el lugar y a sus habitantes: a la parlanchina Marta, sirvienta en la mansión y a su simpático hermano Dickon; Ben Weatherstaff, el jardinero; el Petirrojo, un pajarito amigable y a Collin, su primo, quien ha vivido encerrado en Misselthwaite durante toda su corta existencia por una supuesta enfermedad, esperando morir. 

Sin embargo, lo que verdaderamente cambia a Mary es el fantástico descubrimiento de un jardín secreto en los terrenos de la mansión, cerrado con llave desde hace diez años por tratarse de el jardín de la difunta señora Craven.
Será en este lugar y gracias al trato diario con sus nuevos amigos, donde Mary iniciara un proceso de curación paulatina por medio del cual se volverá una mejor persona, trayendo consigo y de nuevo la vida y alegría a Misselthwaite Manor

OPINIÓN

La novela esta catalogada como una historia para niños, sin embargo la sensibilidad con la que la autora retrata la difícil situación inicial de la pequeña protagonista y el paulatino cambio interno por el que atraviesa conforme comienza a acostumbrarse a su nueva vida y amigos, hacen de la historia una auténtica delicia para el público adulto. La historia es amena, por lo cual se lee con bastante facilidad, lleva un ritmo lento y las descripciones abundan, sin embargo esto no aletarga la trama en ningún modo. Respecto a Mary, nuestra protagonista, resulta imposible no simpatizar con ella. A pesar de que al inicio de la historia la autora la presenta de manera antipática, las circunstancias complicadas que la rodean nos permite empatizar con la pequeña. 
Sin duda The Secret Garden es una novela con una fuerte moraleja de fondo: sin importar que tan grave sea, no hay herida que la amistad y el cariño no puedan sanar. Una lectura totalmente recomendable.



¿Tú ya leíste este libro? ¿Que te pareció? Cuéntanos en la sección de comentarios