La guía definitiva de nueve pasos para convertirte en escritor.

La guía definitiva de nueve pasos para convertirte en escritor.


¿Que se necesita para ser escritor? Esta es una pregunta que todos los aspirantes se hacen en algún momento y que, a decir verdad, no es nada fácil responder. El momento en el que nos la hacemos por primera vez suele coincidir con el instante en que todas las dudas existenciales atacan: ¿en verdad seré capaz de escribir?, ¿si es tan fácil por qué no todos lo hacen?, ¿cómo sabré si estoy escribiendo tonterías?
Para evitar que éstas y otras preguntas te aterroricen, hemos preparado una guía con nueve "verdades" debes tener bien claras (¡y no olvidar nunca!) antes de embarcarte en la aventura literaria. ¡Toma nota!



1. Hay que escribir todos los días. 

La constancia/disciplina/dedicación, o como prefieras llamarla, es la clave del éxito en esta vida, no hay más. Para que tus proyectos tengan éxito, tienes que "aparecer" todos los días a hacer el trabajo; la escritura no es la excepción. Si realmente deseas convertirte en un buen escritor debes adquirir el hábito de escribir.

Suena obvio e incluso absurdo, pero nunca me va a dejar de sorprender la cantidad de aspirantes que no han comprendido este principio fundamental. Así pues, el primer paso a tomar mucho antes de decidirte sobre que escribirás, es reservar un momento de tu día para dicho trabajo. No estoy diciendo que mañana mismo te pares a las seis de la mañana a escribir el primer capítulo de la nueva gran novela americana, no se trata de eso.

Tómate las cosas con calma. Si eres naturalmente desorganizado piensa en la escritura como un trabajo de 9 a 5, para el cual hay que prepararse mentalmente todos los días. Escoge el horario que le dedicarás y respétalo. Si por alguna razón no puedes usar tu tiempo asignado para escribir, haz alguna labor conexa: revisa capítulos anteriores, toma algún curso online, participa en un taller o usa algún ejercicio creativo, cómo  los que encontrarás aquí,  y pon tu ardilla a correr. El chiste es que tu inconsciente empiece a asociar tu horario asignado con trabajo serio.

2. El talento no lo es todo. 

En Espacio Independiente no consideramos que el talento sea una cualidad innata que sólo ciertos privilegiados tienen; al contrario, tenemos la convicción de que se forma con base a disciplina y dedicación con la que desempeñes tu oficio. O cómo diría el viejo adagio: "la práctica hace al maestro".

Los seres humanos somos creativos por naturaleza, nuestro problema es que vivimos nuestra cotidianidad casi en modo automático: cuando se nos presenta un problema inmediatamente pretendemos solucionarlo de modo mecánico. ¿Hay un tráfico que te mueres y tienes prisa? Te enojas y comienzas a pitar el claxon como si no hubiese mañana. ¿Estas bloqueado y no puedes escribir una sola palabra mas? Te frustras y renuncias. ¿Nadie quiere publicarte tu primera novela? Seguro es porque apesta, te dices. Vivimos con tanta prisa que esta manera de actuar se ha vuelto la norma: ya nos hemos acostumbrado a actuar de este modo irreflexivo.

Le damos mas valor de lo que realmente tienen a abstracciones como el "talento", la "inspiración" o la "genialidad". Esperamos con ansias probarle a mundo que nosotros también pertenecemos a ese selecto grupo de individuos que, por arte de magia e intervención divina, saben lo que hacen y les sale bien a la primera.

Lamento decepcionarte, pero todo eso no es mas que un mito. Todos los escritores que alguna vez han publicado algo han tenido que vérselas con un sinfín de rechazos e inseguridades; han lidiado con todo tipo de críticas, opiniones no solicitadas y mala lechez; les han llamado soñadores, ilusos o incluso estúpidos. Pero al final del dia todos ellos aguantaron, se presentaron a trabajar todos los días, y eventualmente consiguieron ese contrato.


La moneda de cambio en esta industria es la perseverancia, no el talento.

3. Aprende la «técnica» detrás de una buena historia. 


Así como un pintor se forma en teoría del color antes de ponerse a pintar y un músico aprende solfeo antes de dedicarse a componer, el escritor, antes de siquiera pensar en iniciarse en la escritura, necesita tener una comprensión adecuada de sus principal herramientas de trabajo: el lenguaje y la narración.

El primer paso para lograr esto es, por supuesto, leer; todos los géneros y autores posibles, sin discriminar. Sólo así podrás obtener un panorama general de que es lo que se está escribiendo y cómo. Nunca está de mas un curso extra en técnicas literarias o, porque no, optar por la educación formal en escritura creativa (muchas universidades ofrecen grados y posgrados en escritura creativa).  Tener un conocimiento sólido de la técnica detrás de una buena novela no demerita en ninguna manera el proceso creativo de la misma.

Las mejores novelas de la historia no se escribieron en un ataque de inspiración ni gracias a una súbita revelación. Detrás de los grandes clásicos de la literatura hay una compleja planeación que implica bosquejo de personajes, manejo de tiempo, construcción de una trama coherente y demás elementos "técnicos" que muchos escritores noveles tienden a desmerecer.  

Si tu también tienes este prejuicio de la teoría, este es el momento ideal de abandonar los ideales románticos y comenzar a consultar unos cuantos libros de referencia.

Tener un conocimiento sólido de la técnica detrás de una buena novela no demerita en ninguna manera el proceso creativo de la misma

4. Sé humilde.


¡Factor importantísimo! Todos tuvimos un compañero en la secundaria que se jactaba de saberlo todo; no había nada que él no pudiese entender o lograr... y por ende todos los demás éramos una panda de buenos para nada. Su ego era tan grande que, ese dia que se equivocó en el examen, no pudo aceptarlo. Peleo con el maestro por una calificación que no le correspondía... y todos sabemos cómo acabó esa historia. Al final del año no había alumno que lo tragase.  

Lo mismo sucede con un escritor en ciernes que se cree descendiente de Hemingway y Wharton... sin tener los elementos para respaldar su audaz afirmación  No hay nada mas desagradable que un escritor que nos asegura y restriega su "talento innato" para escribir como los dioses... a pesar de que no tenga publicado ningún trabajo. 

Si tu estás seguro de tu talento, perfecto, de hecho necesitarás esa seguridad para mantener tu disciplina y llegar a dónde deseas. Sin embargo, es importante que aprendas a distinguir entre seguridad en ti mismo y prepotencia; tener un ego elevado te ayudará a resistir las crisis y a combatir la incertidumbre, pero si no lo controlas terminará metiéndote en líos que no quieres vivir.

La humildad es fundamental durante toda tu carrera, ayuda a mantener los pies en la tierra y las buenas relaciones. ¿Qué más se puede pedir cuando estás comenzando?


5. Desarrolla la autocrítica... pero sin caer en excesos.

Lo entiendo: esa novela/cuento/poema es tu orgullo, te ha costado escribirlo, fue un gran esfuerzo y estás orgulloso del resultado, de acuerdo. Aún así, para poder avanzar debes ser capaz de ver los errores que el trabajo contenga ¿Un tema muy usado? ¿Personajes planos? ¿Dialogo simplón? ¿Falta de conflicto? O aún mas grave ¿Sospechas que tu trabajo se parece demasiado a alguna de tus novelas favoritas? Tienes que aprender a reconocer la falla para corregirla a tiempo.

Indispensable aprendas a ser crítico de ti mismo... pero sin caer en los excesos del perfeccionismo rancio. Si tu no eres capaz de ver tu trabajo de manera objetiva, ¿cómo esperas un juicio de terceros?

Eso sí, ten cuidado de no pasarte; la linea entre la crítica saludable y el ya mencionado perfeccionismo extremo es a veces muy delgada. Si no puedes leer tu propio trabajo sin experimentar un profundo y radical sentimiento de rechazo, probablemente tienes un problema de perfeccionismo severo. En estos casos es mejor que le pidas ayuda a un editor o consultor editorial. 


Una capacidad de autocrítica funcional es el sutil  término medio entre la falta de objetividad y el perfeccionismo rancio. 

6. Aprende a gestionar (y reconocer) las etapas de tu proyecto.


Escribir una historia coherente y bien estructurada no es tarea sencilla. Como tal, debes estar consciente que se trata de un trabajo que se realiza en etapas, es decir, una vez que acabes tu primer manuscrito tendrás que revisarlo una, y otra, y posiblemente otra vez, escribir un segundo borrador y quizás un tercero, cuarto y quinto. Cuando finalmente el manuscrito logre  logre alcanzar la calidad necesaria para proseguir con la publicación, lo podrás dar por terminado

El primer manuscrito siempre es un borrador, la primera versión de tu trabajo; es la primera etapa de un proyecto largo y complejo, que requerirá multiples revisiones, además de paciencia, buena voluntad y probablemente dos pares de ojos más. No todos somos Jack Kerouac: producir la nueva novela americana no se hace en un mes.

Una vez que tengas el manuscrito definitivo, recuerda que emprender la búsqueda de una editorial para iniciar el proceso de publicación es una nueva etapa, con desafíos y problemas propios.  Existe la enorme posibilidad de que tu trabajo no sea  evaluado por los gigantes editoriales con los que la gran mayoría de los escritores noveles sueñan publicar.

Esto no debe desanimarte en absoluto. Sigue trabajando, sigue leyendo.  El rechazo es una parte ineludible y esencial del proceso de publicación


7. Conoce las tendencias de la industria editorial.


Un buen escritor no sólo sabe escribir buenas historias, también conoce como funciona la industria editorial: sabe cómo se maneja el proceso de publicación, qué beneficios se obtienen al publicar y cuáles son los pasos a seguir para llegar a ver su trabajo en librerías

Este mundo está lleno de escritores noveles que pecan de ingenuidad, creyendo que su trabajo los hará famosos en cuanto publiquen; se dejan guiar por los últimos hits editoriales como Harry Potter, Twilight o Cincuenta Sombras de Grey, trabajando las mismas tramas o creando personajes muy similares a los protagonistas de estas obras. Esta es una manera de proceder de la que es necesario deshacerse cuanto antes.

Ningún libro es igual a otro, la industria editorial actual se guía por las reglas del marketing: todos los títulos que venden llegaron en un momento en el que el mercado comenzaba a solicitar este tipo de literatura. Al terminar el boom, esos géneros dejaron de vender. No hay mayor secreto, es muy probable que lo que vendía millones hace un año, hoy ya no sea popular. 

A menos que seas un analista de mercados y poseas información privilegiada con la cual el resto de los mortales no contamos, nunca decidas escribir sobre un tema simplemente porque 'es popular' o 'se vende bien'.






8. Infórmate sobre las nuevas maneras de publicar. 


Ten presente que la publicación tradicional (especialmente con las grandes casas editoriales) no es la única manera de dar a conocer tu trabajo. Existen montones de editoriales independientes entre las cuales seguro hallarás un proyecto editorial que se adecue a tus necesidades. 

No hay escritor novel que no fantasee con ver su obra publicada por Planeta, exhibiéndose en los mostradores de las principales librerías. A pesar de que es un sueño lindo, se trata de algo muy, muy poco realista. Cuando uno comienza, tiene que hacerlo desde abajo.

Olvídate del terrible prejuicio popular que juzga como “mala literatura” las obras que las grandes editoriales no admiten; recuerda que el propósito de estas casas es vender, si tu trabajo no se adecua a su propuesta de mercado simplemente no te aceptarán.

Piensa, ¿realmente escribirías algo con el único fin de vendérselo a Alfaguara?

9. Haz ejercicio.


Aunque parezca extraño, estar sentado frente a la pantalla en blanco viendo parpadear el cursor mientras esperas que la inspiración llegue mágicamente es el peor hábito que puede existir. Las ideas no llegan por si solas, hay que ir a buscarlas. 

Para poder pensar con claridad, tu cerebro necesita oxigenarse. Esto no es ningún mito, y la mejor manera de conseguirlo es con una actividad física que te distraiga y entretenga por un buen rato. Cuando sientas que la creatividad se esfuma y el temido síndrome de la página en blanco comience a inmiscuirse en tu trabajo, es momento de oxigenar tu cerebro con un poco de ejercicio.

Tampoco olvides mantener una alimentación y descanso adecuados, primordiales para mantener tu cerebro activo y funcionando. 


¿Que otra cualidad crees que se necesita para llegar a ser un buen escritor? Cuéntanos en la sección de comentarios.
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