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Cinco pasos para redactar un resumen de impacto.

Cinco pasos para redactar un resumen de impacto.

Si leíste nuestro post sobre redacción en la universidad, sabrás que todos los trabajos escritos que se producen en el medio académico pueden catalogarse dentro de tres categorías generales: resúmenes, reportes y ensayos. En esta entrada profundizaremos en la primera categoría: los resúmenes. Veremos cuales son los diferentes tipos de resúmenes que existen, las diferencias entre ellos y, muy importante,  los cinco pasos esenciales para redactar un resumen brillante, sin importar la temática. ¿Preparado para darle un boost a tus habilidades de síntesis? Entonces lee y toma nota de lo siguiente.



Por Nara López Contreras
Tiempo de lectura: 12 minutos.

¿Qué es un resumen?


Un resumen es una exposición breve de los puntos esenciales o clave de un tema, la cual puede realizarse tanto de manera escrita como oral (¿alguna vez le has "contado" a alguien de que trató una película? Entonces sabes lo que es un resumen oral). La extensión del resumen dependerá enteramente del tipo de texto o actividad a resumir: un articulo de revista o periódico, libro, película, exposición, conferencia, taller, visita guiada... entre muchas, muchas otras opciones. 

Existen tres tipos de resúmenes:

1. Simple: sintetiza la información  de la fuente de la manera mas precisa y fiel. Se trata de un sumario donde se presenta la totalidad de la información que presenta el texto o la actividad fuente, aunque esta no sea de mucha relevancia. 

Ejemplo: si quisiera resumir Guerra y Paz de manera simple, tendría que hacer un sumario del contenido de cada uno de sus capítulos. 

2. Informativo: este resumen es el mas utilizado y es aquel que presenta únicamente los puntos principales del texto o actividad fuente. Su propósito es mostrar al lector un "pantallazo" con los detalles mas relevantes del la fuente.  

Ejemplo: para hacer un resumen de este tipo de Guerra y Paz, basta con sintetizar la trama de la obra, haciendo énfasis en los puntos o escenas que hacen avanzar la novela (donde suele estar el conflicto).

3. Argumentativo: en este documento se sintetizan, presentan y evalúan los puntos principales de la actividad o texto fuente. Más que un resumen, es un tipo de reporte, pues requiere que el autor realice un análisis y emita una opinión. 

Ejemplo: un resumen argumentativo de Guerra y Paz, además de incluir una breve síntesis de la trama, también contendría un comentario personal evaluando la obra.

Cómo redactar un resumen impecable en cinco pasos.


  • Paso 1: Antes de comenzar, ten muy en claro cuál es tu texto o actividad fuente.


Es decir, asegúrate de entender qué es lo que necesitas resumir. Tu aproximación a la información variará dependiendo de la fuente que uses: no es lo mismo resumir un libro (el cual podrás volver a consultar para verificar datos) que una conferencia (a la cual solo asistirás una vez).  

Ejemplo: Para fines de este ejercicio, supongamos que la actividad a resumir es una visita al Museo Nacional de Antropología,  en la CDMX.


  • Paso 2: Decide que tipo de resumen vas a realizar.


Ya sabes cual es la actividad que resumirás, ahora necesitas decidir que tipo de resumen elaborarás: simple, informativo o argumentativo. En la universidad, la gran mayoría de los profesores pide resúmenes de tipo informativo. Aún así, no te confíes, siempre relee la tarea asignada para estar seguro.

Ejemplo: De nuevo, supongamos que el profesor ha especificado que desea un resumen de la exposición temporal. Se trata pues, de un resumen informativo.


  • Paso 3: Realiza la actividad/lee el texto fuente en modo resumen.


Lo ideal sería que  realices la actividad fuente con la consciencia de que posteriormente tendrás que hacer un resumen de la misma. Esto ayudará a tu mente a fijarse en los puntos mas relevantes y a no divagar. 

Ejemplo: Una vez en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Antropología, recorreremos la exposición fijándonos en los detalles importantes: nombre de la exposición, nombre del curador, razón de ser de la misma, etc. En una exposición, normalmente esta información se encuentra en los paneles informativos a la entrada de la sala.


  • Paso 4: Elabora una lluvia de ideas.


Antes de redactar tu primer borrador, elabora una lluvia de ideas o un listado con la información mas relevante de la fuente o todo aquello que desees destacar. Esto dependerá enteramente del tipo de resumen que tengas planeado realizar. Por mas tentado que estés a saltarte este paso, ¡no lo hagas! Pensar que vas a escribir antes de hacerlo es la mejor manera de darle estructura a un texto. La mayoría de los estudiantes o profesionales que hacen resúmenes desordenados o pocos coherentes se saltan este paso fundamental.

Ejemplo: En lugar de lanzarnos de lleno a la redacción, una vez realizada la visita elaboraríamos un listado con la información básica de la exposición, las piezas mas relevantes y algunos datos útiles (como el tiempo que toma recorrer toda la sala o el precio de la entrada).


  • Paso 5. Redacta y revisa.


Una vez que hayas decidido la estructura y contenido de tu resumen, entonces sí, podrás redactarlo. Este primer documento será tu primer borrador. Una vez concluido, guárdalo un par de días; después  vuélvelo a leer y realiza una revisión exhaustiva a la construcción de tus frases y a la ortografía. ¿Algo suena raro? ¿Fuera de lugar? Piensa en cambiarlo.

Como se trata de un resumen que, muy probablemente, no sobrepasa las dos cuartillas, una revisión a conciencia es mas que suficiente. Sin embargo, si después de esta primera revisión aun hay detalles que no te satisfacen, puedes realizar una nueva.

Ejemplo: con la lista de datos y elementos importantes de la exposicion en mano, redactaríamos nuestro primer borrador. Dias después realizaríamos una revisión para generar el documento final.


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El resumen es uno de los documentos mas sencillos de elaborar; lo mas importante es ordenar tus ideas antes de ponerte a escribir.


Y tú, ¿Cómo elaboras tus resúmenes? ¿Sigues un método similar al mío? Cuéntame más en la sección de comentarios. Si te gustó el post de hoy, no olvides compartirlo en tus redes sociales. 




Estos son los tipos de trabajos escritos que debes saber redactar si quieres tener éxito en la universidad (no importa la carrera que escojas).

Estos son los tipos de trabajos escritos que debes saber redactar si quieres tener éxito en la universidad (no importa la carrera que escojas).

A pesar de que el paso por la universidad es una de las etapas de la vida mas relajadas y emocionantes, existen ciertos requerimientos no escritos con los que debes cumplir si deseas sortear con éxito estos años de formación profesional: habilidades básicas de gestión de tiempo, auto motivación y también una enorme (pero enorme) tolerancia a la frustración. Pero, ¿qué hay de aquellos requerimientos menos obvios, como la habilidad para redactar bien? ¿Cómo dominar el arte de la redacción universitaria si nunca haz trabajado en ello? Sigue leyendo y  entérate cuales son los tres tipos de trabajos escritos que tus nuevos profesores no pararán de asignarte (y como elaborarlos).



Por: Nara López Contreras
Tiempo de lectura: 8 minutos.

A pesar de que los profesores suelen solicitar trabajos que no parecen guardar ninguna similitud entre ellos, si analizas bien los requerimientos de cada tarea podrás darte cuenta que todo trabajo escrito recae dentro de una de las siguientes tres categorías generales: resúmenes, reportes o ensayos. 

Cada una de las categorías mencionadas tiene ciertos requerimientos de forma y contenido que deberás respetar al momento de redactar. Un buen trabajo escrito es aquel que cumple con estas expectativas de manera puntual.


1. Resúmenes. 

  • ¿Qué es? (el contenido)

Un resumen es una exposición breve de los puntos esenciales o claves de un tema. Resumir es una habilidad básica que todo estudiante universitario debe poseer si quiere alcanzar un nivel mínimo de logro académico. Debido a esta importancia, casi todos los profesores, sin importar el semestre en el que te encuentres o la materia que estés cursando, te solicitarán algún resumen: ya sea de un tema visto en clase, una conferencia a la que asististe o alguna visita a alguna empresa, entre muchas otras posibilidades. 


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El resumen es el trabajo escrito mas sencillo de elaborar, lo único que debes hacer es decidir cuales son las ideas mas relevantes y presentarlas tal cual, con orden y coherencia. Un buen resumen no debe de exceder una cuartilla (aproximadamente 400 palabras en cualquier procesador de textos), aunque si lo puedes elaborar en menos espacio, que mejor. 


  • Tipos de resúmenes mas solicitados:

Simples 
Argumentativos
Críticos 


2. Reportes.


  • ¿Qué es? (el contenido)


A diferencia del resumen, que solo presenta la información que el escritor considere relevante o clave, un reporte conjunta y presenta toda la información disponible sobre un cierto tema. Los reportes suelen redactarse con el objetivo de dar a conocer información particular a un público determinado. Por esta razón, tus profesores te pedirán que elabores reportes para presentar los resultados de alguna investigación, explicar alguna lectura o, en semestres avanzados, informar del progreso de tu trabajo de tesis. 


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El reporte, en cualquiera de sus formas, se conforma por dos partes principales. La primera contiene un resumen del tema y la segunda un comentario breve del mismo. Si tomamos como ejemplo un típico reporte de lectura, en la primera parte deberás  incluir una sinopsis del libro en cuestión (resumen de la trama, conflicto principal, personajes que aparecen, etc.) y en la segunda un comentario con tus impresiones de la lectura. 


  • Tipos de reportes mas solicitados:

Reporte de lectura.
Reporte de investigación.
  

3. Ensayos. 


  • ¿Qué es? (el contenido)


Por su enorme versatilidad, el ensayo es, sin duda, el padre de todos los trabajos escritos universitarios. Es muy probable que todos tus profesores, sin importar la asignatura que impartan, te soliciten al menos un ensayo a lo largo del curso. Este es, de hecho, uno de los géneros literarios mas populares y cultivados de la actualidad: su elaboración no se limita al área académica, los hay para todos los gustos y necesidades.


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El ensayo es un documento complejo; la elaboración de uno conlleva una preparación previa monumental que no puede ser ignorada. Antes de sentarte a escribir el primer borrador debes de tener muy en claro cual es el tema o pregunta a tratar, así como haber realizado una investigación previa, ya sea documental o práctica. 

Una nota especial para aquellos que gustan de dejar sus tareas hasta el último minuto: no puedes sentarte frente a la computadora, abrir un documento en blanco y pretender escribir un ensayo de la nada, sin antes haber realizado la investigación previa correspondiente (a menos que sea un ensayo literario, pero ese es un tema para otra entrada). 


  • Tipos de ensayo:

Ensayo literario.
Ensayo periodístico.
Ensayo académico.
Ensayo de divulgación.

Quien escribe sus ensayos una noche antes de la fecha limite está condenado, desde antes de comenzar, a fracasar sin remedio. 



Si quieres saber con mas detalle como redactar cada uno de los tipos de resumen, reporte y ensayo que aquí te presentamos, visita los siguientes artículos:

Como redactar un resumen
Como redactar un reporte
Como redactar un ensayo 


¿Te fue útil esta entrada? ¿Que otro tipo de trabajo escrito te gustaría que explicáramos? Déjanos tus comentarios abajo. Y recuerda, si te gusto el post no olvides compartirlo en tus redes sociales.

¿Por qué importa tener una buena redacción?

¿Por qué importa tener una buena redacción?

La mala redacción es como el tráfico en hora pico: a pesar de tus esfuerzos por evitarlo, de algún modo u otro terminarás lidiando con el en algún momento de tu trayecto. Como consecuencia, pareciese que lo único que nos queda por hacer, si es que queremos mantener la salud mental intacta, es aceptarlo y adaptarnos... ¿O no? En este post discutiremos las (enormes) ventajas de tener una redacción clara y coherente. 






Siguiendo con la analogía anterior, es un hecho que, a pesar de las buenas intenciones, al tráfico nunca nadie se acostumbra, no realmente: siempre buscamos evitarlo, quizá encontrar algún atajo que nos permita ganar un par de minutos. 

Si a una molestia cotidiana como esta intentamos encontrarle una solución, ¿Por qué a la mala redacción, un problema cotidiano mayúsculo y un auténtico impedimento para la comunicación efectiva, si la toleramos y hasta la solapamos bajo el pretexto que «todos escriben así»? 

Piensa en la última vez que encontraste un error en un texto, ¿cuál fue el problema? ¿Acaso una palabra mal escrita o mal acentuada? ¿Una oración sin sentido, ambigua y sin lógica? ¿O quizás un uso desmedido de adverbios? Sin importar la clase de error (u horror), te garantizo que, si ahora mismo te hiciese un examen de aquel texto, no serías capaz de recordar ni el título; al contrario, es posible que apenas logres acordarte del tema. 

La capacidad de redactar bien es una habilidad comunicativa elemental que todo ser humano, medianamente funcional, debe poseer y practicar. 

Así que fuera excusas. 

Poco importa si en tu profesión o área de expertise no suelen redactarse largos y detallados informes, memorandos semanales u oficios adornados. Tampoco importa si eres de la «vieja escuela», donde se creía que solo a algunos privilegiados se les daba «eso de escribir bien». Bajo la misma lógica, haber nacido en pleno boom tecnológico no significa que cuentes con carta blanca para desbaratar el idioma cada que escribes un Whatssapp o un Inbox. Todas estas son solo excusas que nos inventamos para no sentirnos tan mal con nuestro pobre desempeño comunicativo. 

Escribir bien es una habilidad que todos tenemos que cultivar. La mala redacción y sus mil y un matices (mala ortografía, errores de sintaxis o gramática, falta de coherencia argumentativa, uso de cacofonías y pleonasmos al por mayor, entre otras bellezas) no deben ser toleradas.

¿Aun no logro convencerte? Quizás estas tres razones adicionales para tener una buena redacción me ayuden a persuadirte. 


1. Evitas malentendidos. 


¿Que no has entendido una de las preguntas de un examen, por mas veces que la has leído? Probablemente esté mal escrita (y por ende, mal planteada). Con una redacción clara esto no tendría que suceder; cuando uno escribe bien, con oraciones completas y bien organizadas; una ortografía impecable y una lógica clara, las ambigüedades se mantienen a raya. 


2. Demuestras profesionalismo y credibilidad. 


Impresiona la cantidad de reclutadores empresariales que deciden desechar un CV por una razón tan mínima como encontrar una falta de ortografía en el mismo. Si consideras que, al día, cada reclutador recibe decenas de currículos, no es de extrañar que busquen la mas mínima excusa para desecharlos. 

Este caso es el mejor ejemplo de lo que una redacción deficiente proyecta: falta de seriedad y profesionalismo. Si los errores son especialmente graves puede que incluso pongan en tela de juicio la calidad de la educación que has recibido. La misma lógica aplica si ya tienes un empleo o te encuentras estudiando: ¿Que va a pensar tu jefe o profesor de ese reporte lleno de faltas de ortografía? 

No des excusas. Mejor aprende a producir textos de calidad y valor.


3. Te diferencia de los demás. 


Hoy en día es muy difícil encontrar a personas capaces de escribir con claridad y coherencia,  sin dar tantas vueltas (comúnmente conocido como «echar rollo»). Quien si es capaz de hacerlo, inmediatamente resalta del resto de los mortales. 


A pesar de que muchos argumenten que escribir bien no es una habilidad necesaria para encontrar un trabajo, las cosas cambian cuando se trata de mantener un empleo. ¿Que empresa estará dispuesta a invertir en un trabajador que no puede escribir dos oraciones juntas? 






La buena noticia es que todos, independientemente de nuestro nivel educativo, edad, sexo o profesional, podemos aprender a escribir bien. Excepcionalmente bien, de hecho. Lo único que necesitas son ganas de cambiar tus hábitos de manera radical, deseos de comprometerte con esta causa... y la ayuda semanal de Espacio Independiente.

¿Se te ocurre alguna otra razón por la cual debamos redactar bien? ¡Háznoslo saber en la sección de comentarios! Y recuerda, si encontraste útil este post, no te olvides de compartirlo en redes sociales.