Reflexion #2: Un terrible mal llamado plagio

Reflexion #2: Un terrible mal llamado plagio


Quienes tengan suficiente conocimiento de la industria del libro sabrán que en este mundo, el plagio es quizás el mayor dolor de cabeza de los editores. No hay peor error que promover a un plagiario, especialmente cuando la obra plagiada es un best seller internacional y por lo tanto, sumamente popular. En este post. ahondaremos en las sutilezas de esta mala práctica. 





A los escritores noveles se les enseña desde el día uno de sus carreras a respetar las obras de los demás. Todo taller literario dedica al menos un par de clases a recalcar la importancia de crear nuestras propias historias sin necesidad de "inspirarse" en el best seller de moda. Sin embargo, parece que muchos se han negado a aprender estas indispensables lecciones.

Con el auge de la auto publicación, la cerrazón que rodeaba a la industria editorial ha ido abriéndose paulatinamente. Esto ha beneficiado tanto a escritores como a editores, quienes dicho sea de paso, han encontrado en el libro digital nuevos mercados y un volumen de ventas nada despreciable.  Sin embargo, el ebook también ha traído consigo algunos problemas. Uno de ellos y quizás el más importante, es la "popularización" de esta desdeñable práctica llamada plagio. 

¿Qué es el plagio? La RAE lo define como "Idea u obra científica o artística que ha sido pasada como propia", un concepto en apariencia muy claro...¿o no? 

Hay varios tipos de plagio, desde el más flagrante (donde el autor literalmente copia párrafos enteros de otra obra) hasta el que yo llamo sutil (copiar la trama, el conflicto, los personajes, etc.). Esta última manera de plagiar, es sin duda, la más difícil de detectar. Ningún detector antiplagios va a arrojar una coincidencia de más del 10% cuando lo que se copio fue, por ejemplo, el conflicto. 

Usualmente se cree que copiar este tipo de elementos no constituye plagio, se piensa que plagiar se limita a apropiarse de párrafos enteros de otra obra (o la obra misma, porque no) limitándose a cambiar nombres y lugares. De nuevo, error.


Dos casos recientes. 

Los lectores familiarizados con la poesía  quizás recuerden el drama que vivió Lucía Etxebarria  hace algunos años, cuando se le acusó de plagiar varios versos del poema Estación de Invierno, de Antonio Colinas. Aunque la autora lo negó e incluso llevo a juicio el caso, la justicia española término por resolver en su contra. Y es que, en el fondo, el error de Etxebarria fue no tener en claro que es un plagio y que no. 

Ella no copió los versos de manera literal, sin embargo si "se inspira" en ellos y utiliza las mismas frases... en el mismo sentido. Esto es un plagio sutil innegable. 

Otro caso más reciente (y descarado) es el que sufrieron Tammara Webber y Jamie McGuire (autoras de Easy y Beautiful Disaster, respectivamente) por parte de una autora auto publicada que se hace llamar Jordin Williams. A esta chica se le hizo fácil copiar párrafos enteros de las novelas de Webber y McGuire, incorporándolos a su novela de una manera bastante descarada; sólo se limitó a cambiar nombres de personajes y lugares pero la esencia de la novela es la misma que encontramos en Easy y Beautiful Disaster. 

Este caso es muy controversial, hasta el momento nadie sabe cual es el verdadero nombre de la plagiaria ya que, aparentemente, ha estado escribiendo bajo varios seudónimos y como escritora fantasma. Williams no se ha pronunciado al respecto con claridad, aparentemente en un principio negó el plagio y sin embargo, días después todas sus cuentas en redes sociales desaparecieron. 

Casos como esté en el mundo de los ebooks hay miles, literalmente. Detectar un libro con plagios es bastante difícil para un lector regular. En el caso de Jordin Williams, afortunadamente quien detectó e hizo público el plagio fue una fan de la novela de Webber. Sin embargo, cuando de "plagios sutiles" se trata, sólo un ávido lector con una brillante memoria podría ayudarnos a distinguir. 


Como en el caso de Lucía Etxebarria, muchos escritores no consideran el copiar una trama, los conflictos, o los personajes y sus características como plagio. Prueba de ello es la tienda kindle de Amazon, donde pululan ebooks que imitan la temática erótica de 50 Sombras de Grey casi al dedillo. 

En Espacio Independiente somos firmes defensores de las ideas propias, consideramos que el plagio en cualquiera de sus formas es una violación absoluta al trabajo y tiempo del otro.


La delgada línea entre "inspiración" y plagio. 

Ahora que sabes un poco más acerca del plagio, te estarás preguntando que puedes hacer para evitar cometerlo. En realidad no es tan difícil, el principal truco está en aprender a distinguir tus ideas de las de tus autores favoritos.

Por ejemplo, a pesar de que Cincuenta sombras de Grey nació como un fanfiction de Twilight, para adultos, a nadie se le ocurriría decir que el primer libro es un plagio. ¿Por qué? Sencillo: a pesar de que Cincuenta sombras utiliza la misma estructura de Twilight (una relación romántica imposible), no llega a ser un calco de la misma. He ahí la clave.

Puedes inspirarte el la manera que un autor tiene de construir sus historias; lo que no puedes hacer es copiar esa historia tal cual, con todo y personajes y detalles, o peor aun, con pedazos del mismo diálogo. Eso, aquí y en China, es considerado como plagio.

Así que chicos, si nos decimos  escritores y pretendemos que los demás nos reconozcan como tal,  debemos asumir el papel con todas las obligaciones que eso conlleva. 


¿Tu has sido víctima de plagio? ¿Qué hiciste? ¿Te ha tocado leer una novela con plagios? Cuéntame en la sección de comentarios. 
Reseña: Sutiles, de KJR & ELS

Reseña: Sutiles, de KJR & ELS







Autores: KJR y ELS
Publicación independiente
Formato: eBook
Idioma: Español



Sinopsis

Sutiles es una novela juvenil donde el romance y la fantasía se conjugan para arrastrarte en un caudal de intensas emociones. Dana, nuestra protagonista, se verá enfrentada no solo a la amenaza de criaturas desconocidas y letales, sino que también deberá encarar la naturaleza de sus propios sentimientos cuando Ian, su mejor amigo, y William, su protector, se conviertan ambos en piezas fundamentales de su vida. Llena de misterios y peligros, la historia de Dana te mostrará que el verdadero amor no tiene límites. Sutiles es el primer libro de una saga.
Actualmente los autores, KJR & ELS, trabajan en el segundo libro que llevará por nombre Asuras.


Resumen

Como ya lo específica la sinópsis, Sutiles es el primer libro de la saga homónima. La novela se desarrolla en un pequeño pueblo de la Patagonia chilena llamado Porvenir, lo cual otorga a la trama un giro interesante y refrescante, pues la mayoría de los autores hispanohablantes noveles que escriben novela juvenil tienden a imitar lugares y nombres de las novelas americanas que toman como modelo (léase Twilight, The Mortal Instruments, Vampire Diaries, etc,etc).  
Sutiles cuenta la historia de Dana, una chica común con "problemas" típicos de la adolescencia: ha estado enamorada de su mejor amigo, Ian, durante un buen rato ( y quién casualmente, acaba de terminar con su novia); además está punto de comenzar su último año del instituto, lo cual implica que pronto tendrá que tomar una decisión respecto a su futuro. Sin embargo, su sencilla vida dará un giro con la aparición de un misterioso chico al que, desde el primer encuentro, no puede sacarse de la cabeza. Pronto Dana descubrirá que se trata de William, un viejo "amigo" del que, paradójicamente, esperaba nunca volver a saber más.
Pero, ¿quién es en realidad William y por qué la vida de Dana se vuelve un caos desde su repentino regreso?

Opinión

Honestamente, las sagas juveniles con elementos súper naturales (léase criaturas fantásticas, ya sea vampiros, hombres lobo, extraterrestres o algún otro extraño ser) me tienen un poco hastiada; el elemento sobrenatural ha sido tan abusado desde que Twilight lo volvío a sacar del clóset que a estas alturas ya no me representa ninguna novedad. En el caso de Sutiles, empece a leer escéptica. Decidí darle una oportunidad a la novela porque se trata del primer trabajo de escritores noveles y, siendo justos, los comienzos nunca son fáciles. Sin embargo, a pesar de mi escepticismo, con Sutiles me lleve una grata de sorpresa.
Para empezar, me agradó la manera en la que los autores me invitaron a leer la novela: con un solo twit, cero insistencia. Esto me parece acertadísimo porque debo decir que cuando se le intenta hacer promoción a una novela no hay nada peor que enviar invitaciones masivas a desconocidos de manera recurrente (léase diario). Aquí un consejo: si tienes una primera novela y le estás dando promoción, por favor no hagas esto; he recibido incontables invitaciones de las mismas personas con tal insistencia que termino por bloquearlos. En cambio, la estrategia de un solo twit a miles de personas es increíblemente efectiva. 
Pasando a la novela, en mi opinión lo más destacable es la redacción, por más trillado que suene. Los autores escriben de una manera clara y concisa, hay un buen uso del español (sintaxis, ortografía) además de coherencia. Como plus, me parece que la redacción denota un incipiente estilo propio, lo cual es loable tratándose de un primer trabajo. De igual manera, a pesar de que me resulto casí imposible empatizar con Dana debido a su carácter (en lo personal, no soporto a las adolescentes indecisas al extremo, y toda la literatura juvenil parece estar plagada de ellas), creo que los demás personajes están muy bien logrados y la historia se desarrolla con un buen ritmo, con giros interesantes. 
Si bien la trama es muy común (son contadas las sagas juveniles que no tienen un triángulo amoroso o una protagonista adolescente un tanto sosa y desesperante) y, a mi gusto, se pudo haber hecho más con ella, la historia promete bastante pues deja un final abierto que, bien trabajado, puede llevar algo inesperado. Incluso la sosedad de Dana se ve un poco reivindicada al final de este primer libro, pues la vemos tomar decisiones con una recién adquirida madurez que le da mas credibilidad al personaje.
Personalmente, creo que seguiré leyendo esta serie en cuanto los autores terminen su segundo volumen, Asuras.



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Cinco maneras de hacer tiempo para escribir.

Cinco maneras de hacer tiempo para escribir.

Cuando por fin decides comenzar a escribir esa gran historia que, durante años,  ha tomado forma en tu mente sucede algo similar a cuando se comienza un nuevo trabajo: desembolsas una cantidad considerable de tiempo, esfuerzo (y en este caso, también dinero) en el nuevo proyecto. Por todas estás razones, la mejor (y me atrevo a afirmar, única) manera de lograr tus objetivos literarios es mediante una buena administración del tiempo. Pero ¿cómo lograrlo? ¡Sigue leyendo y toma nota!





1.  Estudia tus horarios y tus hábitos.

Considera lo siguiente: todos los seres humanos, independientemente del género, profesión o sexo, tenemos a nuestra disposición las mismas 24 hrs del día, 168 hrs a la semana. Entonces, ¿qué distingue a una persona productiva de un procastinador crónico? La manera en la que organizamos esas horas.

Mientras que el estudiante de bachillerato «promedio» pasa cinco horas al día frente a una pantalla, navegando en redes sociales, surcando por ocio o simplemente perdiendo el tiempo, un estudiante de bachillerato productivo pasa esas mismas cinco horas investigando alguna tarea escolar, leyendo o aprendiendo algo nuevo.

¿La gran diferencia entre ambos? El resultado de esas cinco horas invertidas frente a la pantalla: mientras que el estudiante promedio gastó esas cinco horas en vano, en el mismo tiempo el estudiante productivo ya avanzó sus tareas; ahora podrá relajarse. Moraleja de la historia: el flojo y el mezquino (o en este caso, el desorganizado y poco comprometido) dos, tres y hasta más veces andará el camino.

2. Aprende a priorizar.


Ok. Por fin te animaste a adoptar un orden en tu día a día. ¿Cómo decidir que tareas son importantes y cuáles no? Sigue el principal consejo de Chris Bailey, autor de The Productivity Project, y decide cuales son las tres tareas más importantes que debes realizar cada día.

Imagina que eres el estudiante de bachillerato del ejemplo anterior. Hoy es martes por la mañana. ¿Cuáles serían tus tres tareas más importantes del día? Supón que la profesora de matemáticas te dejó una tarea ayer y es para mañana. Esa tarea entrará, sin duda, en la lista de prioridades.

Si además, sabes que mañana al mediodía tienes un examen de geografía y por la tarde participarás en un torneo de fútbol, está claro que tus otras dos tareas prioritarias serán estudiar para el examen y prepararte para dar el mejor partido posible. 

¿Sencillo, no crees?

3. Considera la escritura como un trabajo.


Si en verdad deseas introducirte en el mundo literario, es vital que empieces a considerar el escribir no como un pasatiempo ocasional, sino como un trabajo real y serio, con su respectiva jornada laboral.

Por obvias razones, no te vas a asignar una jornada de ocho horas (a menos que seas millonario o jubilado), pero puedes empezar con separar quince minutos de tu día y dedicarlos a la escritura. Olvídate de los típicos pretextos de amateur: «Hoy no estoy inspirado», «No se me ocurre nada», «Solo puedo escribir en mi libreta amarilla/usando mis calzones de la suerte/con un café de triple carga a la mano» etc., etc.

Tanto la inspiración, como los lugares y/o los materiales que tengas a la mano no determinan ni afectan tu capacidad de redactar, al contrario. Lo único que te ayudará a convertirte en un excelente escritor es la práctica. Respeta tu horario para escribir y procura hacerlo diario. Las primeras sesiones serán difíciles, pero conforme pase el tiempo te darás cuenta que, día con día, escribir se vuelve más y más natural.




4. Aprende a decir «NO» a los demás.


Imagina lo siguiente. Es jueves por la noche, acabas de llegar a casa dispuesto a escribir sin interrupciones durante una hora. De pronto suena tu teléfono; es tu amigo/hermana/pareja invitándote a acompañarlo(a) a cenar. ¿Qué haces?

¿Le dices que sí, te olvidas de tu hora para escribir y sales corriendo a encontrártelo(a)? ¿O le agradeces la invitación, le informas que en ese momento estás ocupado y le propones salir a cenar al día siguiente (o cuando mejor les acomode a ambos)?

Seguro pensarás: «¿Qué clase de antisocial rechaza una buena invitación por quedarse a escribir en casa?». No se trata de ser antisocial, sino de darle prioridad a tu trabajo como escritor. Ojo, no te estoy pidiendo que dejes de ir a la boda de tu hermana o a un concierto de U2, ni que te encierres en tu habitación hasta que termines tu novela, muy à la Jack Kerouac. No.

Más bien, se trata de decidir si realmente vale la pena salir con ese amigo (que, igual y ni es tu súper amigo y, casualmente, siempre hace sus invitaciones los jueves por la noche) en lugar de aprovechar ese tiempo, que ya habías designado de antemano, para escribir.

5. Guarda tu trabajo.


Más que una técnica para «hacer tiempo», este punto es más bien un consejo que a mí me hubiese gustado recibir cuando inicié mi carrera.

Ya lograste ordenar tus horarios, priorizas tus tareas importantes e incluso te has asignado un horario para escribir… y lo respetas religiosamente. Hasta ahora, todo marcha perfecto. Pero, ¿qué pasaría si un día derramas tu café sobre tu computadora, destruyendo el disco duro en el proceso?

Esta es la pesadilla recurrente de todo escritor y ten por seguro (no me preguntes cómo, ni cuando o porqué. El universo obra de extrañas maneras) que algún día se volverá realidad. Ya sea que el disco duro se queme, la computadora se pierda, tu hermana borre por accidente tus archivos o tu ex hackee el sistema, algún día te encontrarás frente al hecho que acabas de perder todos tus  preciados archivos para siempre.

Anticípate al desastre y empieza a respaldar, desde ya, todo tu trabajo. Ya sea que utilices un disco duro externo, un USB o algún programa en la nube como Dropbox o Google Drive, haz una copia de seguridad de todo lo que escribas.

Lo mismo aplica para textos escritos a mano. Si usas cuadernos, procura etiquetarlos bien y guardarlos en un lugar seguro. Si eres de los que reciben la visita de las musas en los lugares más inesperados, siempre procura llevar una pequeña libreta contigo. Si lo tuyo es garabatear ideas en servilletas y recibos, procura guardar todos tus papeles en un lugar seguro


Y tú ¿Ya lograste administrar tu tiempo? ¿Que otro punto añadirías a esta lista?
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La guía definitiva de nueve pasos para convertirte en escritor.

La guía definitiva de nueve pasos para convertirte en escritor.

¿Que se necesita para ser escritor? Esta es una pregunta que todos los aspirantes se hacen en algún momento y que, a decir verdad, no es nada fácil responder. El momento en el que nos hacemos esa pregunta por primera vez suele coincidir con el instante en que todas las dudas existenciales atacan: ¿en verdad seré capaz de escribir?, ¿si es tan fácil por qué no todos lo hacen?, ¿cómo sabré si estoy escribiendo tonterías?
Para evitar que éstas y otras preguntas te aterroricen, hemos preparado una guía con todos los puntos esenciales que debes conocer antes de embarcarte en la aventura literaria. ¡Toma nota!



1. Hay que escribir todos los días. 

Esto es la clave de todo. Si realmente deseas convertirte en un buen escritor debes adquirir el hábito de escribir. Suena obvio e incluso absurdo, pero sorprende la cantidad de aspirantes a escritores que no han comprendido este principio fundamental. Si eres naturalmente desorganizado piensa en la escritura como el trabajo que es, asígnate un horario para escribir y, más importante aún, ¡respétalo! 

2. El talento no lo es todo. 

En primer lugar, una aclaración. En Espacio Independiente no consideramos que el talento sea una cualidad innata que sólo ciertos privilegiados tienen. Al contrario, tenemos la convicción de que es algo que puedes ir formando con base a disciplina y dedicación.

Los seres humanos somos creativos por naturaleza, nuestro problema es que en la vida cotidiana no tendemos a dar soluciones creativas sino mecánicas. Hacemos esto con tanta frecuencia que ya nos hemos acostumbrado a actuar de este modo irreflexivo.

El talento, a fin de cuentas, es pura creatividad ¿Con cuanta facilidad puedes diseñar un mundo imaginario? He ahí la cuestión.

3. Aprende la «técnica» detrás de una buena historia. 


Tal y como un pintor se forma en teoría del color antes de ponerse a crear y un músico aprende solfeo antes de dedicarse a componer, el escritor, antes de siquiera pensar en iniciarse en la escritura, necesita tener una comprensión adecuada de sus principales herramientas de trabajo: el lenguaje y los libros.

El primer paso para lograr esto es, por supuesto, leer; todos los géneros y autores posibles, sin discriminar. Sólo así podrás obtener un panorama general de que es lo que se está escribiendo y cómo. Nunca está de mas un curso extra en técnicas literarias o, porque no, optar por la educación formal en escritura creativa (muchas universidades ofrecen grados y posgrados en escritura creativa).  Tener un conocimiento sólido de la técnica detrás de una buena novela no demerita en ninguna manera el proceso creativo de la misma.

Las mejores novelas de la historia no se escribieron en un ataque de inspiración ni gracias a una súbita revelación. Detrás de los grandes clásicos de la literatura hay una compleja planeación que implica bosquejo de personajes, manejo de tiempo, construcción de una trama coherente y demás elementos "técnicos" que muchos escritores noveles tienden a desmerecer.  

Si tu también tienes este prejuicio de la teoría, este es el momento ideal de abandonar los ideales románticos y comenzar a consultar unos cuantos libros de referencia.

Tener un conocimiento sólido de la técnica detrás de una buena novela no demerita en ninguna manera el proceso creativo de la misma

4. Sé humilde.


¡Factor importantísimo! No hay nada mas desagradable que un escritor que nos asegura y restriega su talento innato para escribir como los dioses... a pesar de que no tenga publicado ningún trabajo. 

Si tu estás seguro de tu talento, perfecto, de hecho necesitarás esa seguridad para mantener tu disciplina y llegar a dónde deseas. Sin embargo, es importante que aprendas a distinguir entre seguridad en ti mismo y prepotencia; tener un ego elevado te ayudará a resistir las crisis y a combatir la incertidumbre, pero si no lo controlas puedo asegurarte que terminará por estorbarte.

La humildad es fundamental durante toda tu carrera, ayuda a mantener los pies en la tierra y las buenas relaciones. ¿Que más se puede pedir cuando estás comenzando?


5. Desarrolla la autocrítica... pero sin caer en excesos.


Indispensable durante toda tu carrera, no sólo al comienzo. Si tu no eres capaz de ver tu trabajo de manera objetiva ¿Cómo esperas un juicio de terceros?

Esa novela/cuento/poema es tu orgullo, te ha costado escribirlo, fue un gran esfuerzo y estás orgulloso del resultado, de acuerdo. Aún así, para poder avanzar debes ser capaz de ver los errores que el trabajo contenga ¿Un tema muy usado? ¿Personajes planos? ¿Dialogo simplón? ¿Falta de conflicto? O aún mas grave ¿Sospechas que tu trabajo se parece demasiado a alguna de tus novelas favoritas? Tienes que aprender a reconocer la falla para corregirla a tiempo.

Eso sí, ten cuidado de no pasarte de auto crítico; la linea entre la crítica saludable y el perfeccionismo extremo a veces es muy delgada. Si no puedes leer tu propio trabajo sin experimentar un profundo y radical sentimiento de rechazo, probablemente tienes un problema de perfeccionismo severo. En estos casos es mejor que le pidas ayuda a un editor o consultor editorial. 


Una capacidad de autocrítica funcional es el sutil  término medio entre la falta de objetividad y el perfeccionismo rancio. 

6. Mantén la perspectiva.


Escribir una historia coherente y bien estructurada no es tarea sencilla. Como tal, debes estar consciente que se trata de un trabajo que se realiza en etapas, es decir, una vez que acabes tu primer manuscrito tendrás que revisarlo una, y otra, y posiblemente otra vez... hasta que al fin logre alcanzar la calidad necesaria para proseguir con la publicación. 

El primer manuscrito —en otras palabras, el primer borrador— es la primera versión  de tu trabajo; todo borrador necesita correcciones en mayor o menor grado.

Una vez que tengas el manuscrito definitivo, ten en mente que emprender la búsqueda de una editorial va a ser un proceso largo y que, además, existe la enorme posibilidad de que tu trabajo no sea  evaluado por los gigantes editoriales con los que la gran mayoría de los escritores noveles sueñan publicar.

Esto no debe desanimarte en absoluto. Sigue trabajando, sigue leyendo.  El rechazo es una parte ineludible y esencial del proceso de publicación


7. Conoce las tendencias de la industria editorial.


Un buen escritor no sólo sabe escribir buenas historias, también conoce como funciona la industria editorial: sabe cómo se maneja el proceso de publicación, qué beneficios se obtienen al publicar y cuáles son los pasos a seguir para llegar a ver su trabajo en librerías

Este mundo está lleno de escritores noveles que pecan de ingenuidad, creyendo que su trabajo los hará famosos en cuanto publiquen; se dejan guiar por los últimos hits editoriales como Harry Potter, Twilight o Cincuenta Sombras de Grey, trabajando las mismas tramas o creando personajes muy similares a los protagonistas de estas obras. Esta es una manera de proceder de la que es necesario deshacerse cuanto antes.

Ningún libro es igual a otro, la industria editorial actual se guía por las reglas del marketing: todos los títulos que venden llegaron en un momento en el que el mercado comenzaba a solicitar este tipo de literatura. Al terminar el boom, esos géneros dejaron de vender. No hay mayor secreto, es muy probable que lo que vendía millones hace un año, hoy ya no sea popular. 

A menos que seas un analista de mercados y poseas información privilegiada con la cual el resto de los mortales no contamos, nunca decidas escribir sobre un tema simplemente porque 'es popular' o 'se vende bien'.






8. Infórmate sobre las nuevas maneras de publicar. 


Ten presente que la publicación tradicional (especialmente con las grandes casas editoriales) no es la única manera de dar a conocer tu trabajo. Existen montones de editoriales independientes entre las cuales, seguramente, hallarás una cuyo proyecto editorial se adecue a tus necesidades. 

No hay escritor novel que no fantasee con ver su obra publicada por Planeta (u otro gigante), exhibiéndose en los mostradores de las principales librerías. A pesar de que es un sueño lindo, se trata de algo muy, muy poco realista. Cuando uno comienza, tiene que hacerlo desde abajo.

Olvídate del terrible prejuicio popular que juzga como “mala literatura” las obras que las grandes editoriales no admiten; recuerda que el propósito de estas casas es vender, si tu trabajo no se adecua a su propuesta de mercado simplemente no te aceptarán.

Piensa, ¿realmente escribirías algo con el único fin de vendérselo a Alfaguara?

9. Haz ejercicio.


Aunque parezca extraño, estar sentado frente a la pantalla en blanco viendo parpadear el cursor mientras esperas que la inspiración llegue mágicamente es el peor hábito que puede existir. Las ideas no llegan por si solas, hay que ir a buscarlas. 

Para poder pensar con claridad, tu cerebro necesita oxigenarse. Esto no es ningún mito, y la mejor manera de conseguirlo es con una actividad física que te distraiga y entretenga por un buen rato. Cuando sientas que la creatividad se esfuma y el temido síndrome de la página en blanco comience a inmiscuirse en tu trabajo, es momento de oxigenar tu cerebro con un poco de ejercicio.

Tampoco olvides mantener una alimentación y descanso adecuados, primordiales para mantener tu cerebro activo y funcionando. 


¿Que otra cualidad crees que se necesita para llegar a ser un buen escritor? Cuéntanos en la sección de comentarios.
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