Cinco errores que te delatan como escritor amateur (y como solucionarlo)

Cinco errores que te delatan como escritor amateur (y como solucionarlo)

Después de muchos meses de arduo trabajo por fin has logrado concluir tu proyecto en turno; estás seguro, por fin tu novela está lista para ser lanzada al mundo… ¿o no? ¿Como saber si lo que has escrito es leíble y tiene potencial con los lectores? En el post de hoy te hablaré de los cinco errores que más cometen los escritores amateurs, delatando así que su proyecto aun no se encuentra listo para publicarse.



1. Un texto muy extenso. 


Si al finalizar la última revisión te das cuenta de que tu texto aun tiene una extensión enorme (digamos, más de 400 páginas), considéralo como una invitación a repensar si, en verdad, todo lo que has escrito es necesario para el desarrollo de la historia. Una historia memorable se puede contar en menos de 200 páginas, sin problema. La extensión casi nunca es sinónimo de calidad. Por supuesto, en el mercado existen novelas de miles de páginas (¿Alguien dijo Guerra y Paz?) cuya calidad es indiscutible. Si, aunque existen, pero son las menos. 

La extensión dependerá enteramente del tipo de historia que estés contando, el número de personajes y la profundidad con la que estés tratando el conflicto principal. 

¿Como arreglarlo?: Si después de releer tu mega novela, te sigue acompañando la incómoda sensación de que necesitas de todo ese contenido para que el lector realmente “entienda” la historia, entonces deberías replantearte si la historia que quieres contar realmente debe ser contada de esa manera, ¿acaso existe una manera mas sencilla de trasmitir tu conflicto? De todas las escenas que componen tu novela, pregúntate ¿cuales son realmente esenciales y cuales actúan como relleno? Una vez que hayas discernido esto, podrás proceder a eliminar las escenas relleno sin afectar la coherencia de tu trama. 


2. Explicarlo todo. Todo. Absolutamente todo. 


Si cada vez que introduces un personaje, situación o conflicto sientes una irrefrenable necesidad de explicar todo sobre el personaje (apariencia física hasta el ultimo detalle, historia familiar, situación económica, motivaciones para actuar de tal o cual modo, etc.) o el nuevo lugar o situación (recordarle al lector la cadena de eventos que condujo a eso, comunicar las impresiones del personaje con pelos y señales, entre otros), lamento decirte que tu novela requiere de una revisión a profundidad.

¿Como arreglarlo?: hay una premisa básica para contar una historia, muy usada en los talleres de escritura creativa del mundo anglosajón: “show, don’t tell”. Lo que quiere decir, básicamente, es que no debes de explicar todo lo que sucede en tu historia hasta el mínimo detalle, mas bien debes sugerirlo. Un ejemplo muy claro: supongamos que tu protagonista es un usurero, oportunista y mala leche como el solo. Pues bien, en lugar de decirle a tu lector directamente “Adrian era un usurero de la peor calaña, siempre aprovechándose de los despistes ajenas para su propio beneficio”, muestra a Adrian cometiendo un acto de usura. 

Lo mismo aplica para las situaciones: si tu protagonista se encuentra en medio de una junta de trabajo tensa, no nos expliques que la junta es tensa, mejor oblíganos a inferirlo a partir de una descripción sutil del ambiente. 

Un texto que pretende explicarlo todo, hasta el mas mínimo detalle, termina por aburrir. Siempre

Recuerda que tus lectores son inteligentes y capaces de unir los hilos, no les des todo peladito y en la boca. 







3. Finales intempestivos y totalmente inesperados.


Una de las señales mas claras de que la historia se te ha ido de las manos, es cuando te ves obligado a utilizar un final intempestivo para atar, de una buena vez, todos los cabos que abriste en las cuatrocientas y pico páginas anteriores. Cuando el número de páginas no deja de aumentar, a la vez que empiezas a caer en cuenta que, en lugar de simplificarse, con cada pagina que escribes la historia parece complicarse mas y más, la tentación de cerrarlo todo de golpe y como “por arte de magia” es casi irresistible. A este tipo de finales que cierran todo de golpe y dejan mas dudas y caras de “no entiendo nada” en los lectores, la narratología los conoce como finales Deus Ex Machina y son la peor manera de cerrar una historia. 

¿Como arreglarlo?: lo ideal es evitar caer en este tipo de finales. ¿Como? Sencillo: si desde antes de comenzar a escribir te tomas un par de días para pensar y planear el arco narrativo que utilizará tu historia, te garantizo que un final intempestivo será la última de tus preocupaciones. La clave está en pensar, desde antes de iniciar la escritura, donde quieres que termine la historia: ¿triunfará tu protagonista? ¿Lo traicionarán? ¿Sufrirá un revés irremediable? Todo esto debes considerarlo en la planeación previa.

Si, en el peor de los casos, ya has terminado la novela y en las subsecuentes revisiones caes en cuenta de que recurriste a un final de este tipo, no desesperes, aún hay solución. En esta situación, lo que necesitas hacer es esquematizar todas las relaciones lógicas dentro de tu historia. Comienza por la primera escena y hazlo de la manera mas gráfica posible. Utiliza una ficha de trabajo por cada escena de tu novela y responde a las siguientes preguntas:  


  • ¿Quién participa en la escena?
  • ¿Qué objetivos desean alcanzar los participantes? (Convencer a alguien, persuadir a la acción, enamorar, etc.)
  • ¿Qué medios utilizan para lograrlo? (Una artimaña, una trampa, una conversación sincera, etc? 
  • ¿La escena cumple con su cometido? (Es decir, ¿se logra el objetivo inicial?)

La gran mayoría de las veces, tus escenas no soportarán un análisis de este tipo: de hecho, te darás cuenta que una buena parte de ellas están ahí solo para rellenar y, por ende, entorpecen el desarrollo de la trama al punto de complicarlo todo. 

4. Faltas de ortografía o errores de dedazo por todas partes.


Nada grita “¡escritor amateur!” tan fuerte y claro como un manuscrito plagado de horrores ortográficos, errores de dedazo y oraciones largas y confusas que se pierden entre un mar de comas infinitas. Está de más aclarar que, por mas open mind que sean tus lectores respecto a la ortografía, un manuscrito “sucio” inmediatamente generará rechazo. Si decides omitir la revisión ortotipográfica y de estilo antes de publicar tu novela, que no te extrañe que las primeras opiniones de tú novela sean un refrito de “la idea es muy buena, pero la redacción es pésima…”

¿Como arreglarlo?: cuando se trata de corrección de estilo y ortotipográfica tienes que ponerte quisquilloso, ambas son un paso que ningún escritor que se respete puede darse el lujo de saltarse. Es recomendable que, adicional a las revisiones que tu puedas hacer, envíes la novela a un corrector profesional para una revisión adicional. Es increíble la cantidad de errores que a uno, como autor familiarizado con la obra y, por tanto, 100% parcial, se le pueden pasar. Te garantizo que invertir en un corrector de estilo valdrá la pena con creces.

5. No haber sometido la historia a un informe de lectura. 


Otro error típico de escritores amateurs, el cual tiene mas que ver con las inseguridades que nos genera someter nuestro amado trabajo a la lectura y revisión de un tercero. 

Terminaste el primer borrador de tu novela, lo revisaste. Después la volviste a revisar, reescribiste algo y la sometiste a un nuevo proceso de revisión. Y así sucesivamente, hasta que pierdes la cuenta de cuantas veces la has revisado y re escrito. Hasta ahí, todo perfecto.  Cuando vas, mas o menos, por el décimo borrador, decides que ya has tenido suficiente de revisiones, es hora de publicar, por fin te parece, sino perfecta, al menos sí leíble. 

El problema de la lógica anterior es muy simple. Las tres, cinco o diez revisiones que hiciste…. ¡las realizaste tú! Entonces, ¿como puedes saber si hay algo que no funciona bien? ¿Como te enteras que tus diálogos suenan torpes y artificiales? ¿Como saber si tu protagonista es en realidad tan fantástico como a ti te lo parece? 

¿Como saber si la novela realmente tiene algo que la distinguirá de toda la maraña de trabajos autopublicados? He ahí el detalle: por tu cuenta no puedes saberlo. Antes de aventurarte a publicar necesitas, sí o sí, la opinión de un tercero.

¿Como corregirlo?: la buena noticia es que este tropezón es uno de los mas fáciles de solucionar. En teoría, basta con que le pidas a algún amigo o conocido que lea tu trabajo y te dé una opinión sincera. Si no confías en nadie los suficiente para hacer esta petición (o sabes que nadie a tu alrededor es capaz de dar una opinión sincera, 100% imparcial), necesitarás contratar a un profesional para que realice un informe de lectura. En dicho informe, el profesional (usualmente un agente o consultor literario, o incluso un editor) evaluará tu trabajo en términos de legibilidad, coherencia, argumento, calidad de los personajes, estilo del escritor y, en el mejor de los casos, también elaborará su potencialidad de ventas. A partir de esta información, podrás tomar (o no) la decisión de publicar o pulir los puntos débiles. 






Si encuentras que tu novela aun cuenta con alguno de estos cinco elementos, ¡cuidado! Es hora de someter al texto a una nueva revisión, de preferencia hecha por un profesional. Quizás todo lo anterior te parezca un tanto tedioso (e innecesario), pero recuerda que, a fin de cuentas y como cualquier producto de entretenimiento, tu novela tiene como objetivo último agradar a una audiencia determinada. Si no te esfuerzas en ofrecer el mejor producto posible, no lograrás labrarte la carrera que mereces.

¿Que otros "errores de principiante" nos hizo falta mencionar? ¡Agrégalos en la sección de comentarios! Si te gustó la entrada, no olvides suscribirte. 
Escritor es todo aquel que escribe: reseña de You are a Writer, de Jeff Goins.

Escritor es todo aquel que escribe: reseña de You are a Writer, de Jeff Goins.


A veces, lo mas complicado de convertirse en escritor es simplemente el asumirse como uno. En este libro, Jeff Goins te enseña que el primer paso, fundamental para poder convertirte en un escritor profesional de éxito, es aceptar que, solo por el hecho de dedicarte a escribir, ya eres un escritor.


FICHA TÉCNICA DEL LIBRO



Editorial: Tribe Press
Idioma: Inglés
Formato: ebook
Páginas: 136
Sinopsis:


Becoming a writer begins with a simple but important belief: You are a writer; you just need to write.
In You Are a Writer, Jeff Goins shares his own story of self-doubt and what it took for him to become a professional writer. He gives you practical steps to improve your writing, get published in magazines, and build a platform that puts you in charge.
This book is about what it takes to be a writer in the 21st Century. You will learn the importance of passion and discipline and how to show up every day to do the work.



Da clic en el enlace para comprar el libro en Amazon.



Opinión.


Por mas extraño que suene, el oficio de escritor es, con toda seguridad, uno de los pocos para los que se escriben guías acerca de como convertirse en uno (en las librerías no abundan guías tituladas "Como ser un carpintero en 30 días" o "El oficio de carpintero paso a paso". No sé ustedes pero yo, al menos, no las he encontrado). 

El libro de Jeff Goins puede catalogarse dentro de este curioso género sin mayor problema. 

El autor parte de una premisa brutalmente simple (casi un axioma): si quieres convertirte en escritor, entonces empieza a actuar como uno desde ya. Y es que todos, en algún momento, hemos caído en esta terrible trampa pseudo lingüística de no asumirnos como escritores... a pesar de que meses o años de trabajo muestran que sí, lo somos. Cuando conocemos a alguna persona nueva y nos pregunta a que nos dedicamos o como nos ganamos la vida, apuesto mi biblioteca entera a que la gran mayoría de ustedes responde con alguna de las siguientes opciones: "Soy aprendiz de escritor/escritor en entrenamiento/aspirante a escritor/escritor de medio tiempo/(inserte la variante de su gusto aquí)".

Mal hecho.

Admitámoslo. En nuestra cultura es increíblemente difícil admitir, de frente y sin tapujos que uno es escritor. Así, a secas. Quién lo acepta con todas sus letras, invariablemente se enfrenta a la siguiente pregunta: "¿En serio? ¿Y que has publicado?". Es justo aquí donde empiezan a sonar las alarmas. Si apenas vas empezando y no tienes ningún proyecto terminado, lo mas probable es que termines excusándote. Si ya llevas algunos años en el mundillo y tienes obras autopublicadas, hay una gran posibilidad de que, al explicar esto, tu interlocutor te mire un tanto sorprendido, quizás pensando "¿Pero acaso no se necesita de una editorial para publicar?". 

La verdad es que no. No necesitas haber publicado con Planeta para llamarte a ti mismo escritor.

Lo cierto es que aún existen muchos mitos alrededor de la figura y el oficio del escritor. Mitos que, por mas dañinos que sean, desgraciadamente aun se encuentran muy arraigados en nuestras sociedades como para eliminarlos de un día para otro. Jeff Goins es perfectamente consciente de esto, por lo cual dedica la primera parte del libro a dejar algo muy claro: escritor es todo aquel que se gana la vida escribiendo. No importa si lo que escribes es ficción, no ficción o incluso contenido web. 

Si el trabajo que paga tus facturas es escribir, felicidades, oficialmente eres un escritor.

Partiendo de esta premisa inicial, Goins explica, de una manera clara y concisa, cuales son los elementos que constituyen una carrera literaria de éxito: el hábito de escribir diariamente, contar con una plataforma, visibilidad online, importancia de las redes sociales, etc, etc. A pesar de que el tema está muy bien presentado (tanto que incluso al lector poco atento todo el asunto podría parecerle simplón e incluso obvio), una de las grandes virtudes del libro de Goins es que no te deja olvidar que una cosa es leer sobre lo que se necesita para labrarse una carrera exitosa y, otra muy distinta, es poner en práctica los consejos. 

En efecto, cualquier escritor que haya alcanzado un éxito relativo podrá atestiguar que llegar a la cima no es una cuestión de suerte, sino de actitud (a menos que seas John Grisham o Stephenie Meyer, claro está. E incluso ellos se las vieron negras en un inicio). 

Los resultados sorprendentes no se obtienen esperando a que alguien descubra tu talento, sino mas bien trabajando todos los días para alcanzar el objetivo deseado. 

Si tuviese que rescatar un solo consejo del libro sería ese: el trabajo duro y continuo es la llave al éxito. No el mal llamado "talento", no la suerte, no las oportunidades únicas. El escritor del siglo XXI ya no puede esperar a que las oportunidades lleguen a tocar a su puerta, tiene que ir a buscarlas. Se acabó la época en la que la única manera de dar a conocer tu trabajo era a través de una editorial tradicional; la industria del libro cada vez se amplia mas. Quien desee labrarse una carrera de éxito gracias a las palabras, tiene que trabajar por ello.

A pesar de que el libro está pensado para el público anglosajón, creo que a nosotros, los escritores latinoamericanos, no nos caería mal empezar a cambiar un poco la mentalidad de trabajo. You are a writer (so Start acting like one), de Jeff Goins, es un manualito excelente para propiciar este cambio. Si tu eres de los escritores que aún no pueden asumirse como tales, te recomiendo con creces este título. Puedes encontrar este título en Amazon, tanto en versión de papel como ebook (el cual está disponible, sin costo, para los miembros de Kindle Unlimited).

¿Ya leíste este libro? ¿Que te pareció? ¿Conoces algún otro título similar que nos quieras recomendar? Deja tus comentarios aquí abajo ¡y no olvides suscribirte! 
Cinco ventajas de los Ejercicios Creativos

Cinco ventajas de los Ejercicios Creativos






Hace un par de meses Espacio Independiente comenzó a publicar una serie de 'ejercicios creativos', una herramienta conocida (y muy usada) en los talleres de escritura creativa del mundo anglosajón. Los ejercicios creativos (en inglés, writing promptsson mas una serie de pautas que invitan a desarrollar una historia corta/escena/diálogo. El objetivo de estos ejercicios es estimular la creatividad del escritor y ponerlo a hacer eso que mejor sabe hacer: escribir. 

Esta serie de ejercicios se inició con el propósito de motivarte a escribir. Quizá te sorprenda, pero allá afuera pulula una cantidad impresionante de 'escritores de nombre', es decir personas que se asumen como escritores pero rara vez escriben. Estos individuos se dedican a hablar de 'su novela/cuento/ensayo', trabajar el outline y posiblemente escribir una o dos escenas importantes, sin embargo no tienen la costumbre ni la disciplina para cumplir con una cuota de palabras diarias. A pesar de que han escuchado una y mil veces que 'a ser escritor se aprende escribiendo' ellos aún no han adoptado el importantísimo y fundamental hábito sobre el que se cimienta cualquier carrera literaria: escribir diario.

Debo confesar que hasta hace poco yo me encontraba en este grupo. Viví bajo este 'eterno síndrome de la página en blanco' durante años, ignorando por completo la dura realidad: si se quiere ser escritor, necesariamente hay que trabajar. Hay que escribir. 

No fue hasta que me topé con los llamados ejercicios creativos cuando pude corregir el rumbo. Un par de pautas tan simple como 'escribe una carta para tu primer amor' o 'describe el disfraz que llevaste el ultimo halloween' me llevaron a descubrir mundos de posibilidades. Por primera vez me di cuenta de que sí, yo era capaz de escribir de manera coherente y ordenada, no estaba bloqueada en absoluto; mi creatividad seguía ahí, adormecida bajo una gruesa capa de desidia y evasión. Al darme cuenta de ello pensé en todas las oportunidades que había desperdiciado hasta ese momento:  la cantidad de cuentos que pude haber escrito, la multitud de concursos literarios juveniles en los que no participé por no tener mi novela 'lista'. La realización  me enfureció de tal manera que decidí ponerme las pilas y arreglar mi situación de una vez por todas.

Estos ejercicios tienen la virtud de usar pautas ingeniosas.
Aquí un ejemplo
Los ejercicios creativos fueron una herramienta fundamental para cumplir con mi propósito. No sólo me ayudaron a estimular mi creatividad, sino que también me obligaron a escribir de una buena vez. Gracias a esto logré forjar el hábito de escribir todos los días, al menos por una hora. No importa si se trata de una simple entrada en mi diario o de una nueva escena para mi novela, el punto es escribir. 

Mientras trabajaba con los ejercicios, logré comprender las ventajas de los mismos. Les comparto las cinco que yo considero mas importantes.

1. Son una excelente inversión de tiempo


Cuando no estamos acostumbrados a realizar este tipo de ejercicios es muy normal pensar que hacerlos es perder el tiempo. Después de todo, ¿porque habríamos de invertir un par de horas redactando un texto que no servirá para nuestra novela/cuento/ensayo proyectado? Pensar así es un error. Es verdad, quizá el texto que producirás no te servirá para tu actual proyecto, sin embargo te hará escribir. Si eres el típico 'escritor de nombre', los ejercicios te ayudarán a enfrentarte por fin a un trabajo de redacción real, lo que nos lleva al siguiente punto...

2. Te ayudan a mejorar tu escritura


'La práctica hace al maestro', nada mas cierto que este sabio dicho. Si no sueles escribir con frecuencia (léase, diario) ¿Como esperas mejorar tu técnica? ¿Crecer como escritor? ¿Cómo podrás rastrear la evolución de tus ideas, o aún mas importante, desarrollar un estilo propio? Te tomará mucho tiempo y desgaste emocional producir un material publicable. Por el contrario, si utilizas ejercicios creativos con frecuencia cada vez te costará menos trabajo enfrentarte a la página en blanco.

3. Tu creatividad se estimula 


Quizá una de las mayores ventajas de los ejercicios creativos es que te plantean escenarios variopintos que por ti mismo posiblemente jamas habrías imaginado. ¿Acaso alguna vez pensaste en escribir un cuento que tuviese por protagonista a un sándwich? ¿O un mini diálogo entre un pájaro y la lombriz que está a punto de comerse? Sí, son escenarios un tanto inverosímiles; sin embargo por esta misma razón representan un reto, invitándote a pensar mas allá de lo convencional y a echar a volar la imaginación. Recuerda que cuando de escribir se trata, la 'credibilidad' no es más que un adjetivo.

4. Aprendes a trabajar con parámetros limitados 


Además de sus escenarios variopintos, otra de las principales características de los ejercicios creativos es que la mayoría restringe el desarrollo de la escena/diálogo/descripción a una cantidad limitada de palabras. No existe un 'limite establecido' ni una cantidad mínima de palabras oficial, cada  autor de prompts pone sus propias reglas. No obstante, el porqué de este limite si es que común:  se hace así para obligarte a desarrollar una idea con la mayor precisión posible en la menor cantidad de espacio, aprovechando todas las herramientas, atajos y variaciones que el lenguaje ofrece. Esto te enseña a expresar tus ideas de manera clara y sin accesorios de más.
¿Por qué es importante esto?  Piensa en esas descripciones largas y tediosas o en esos diálogos llenos de monosílabos que producías cuando empezaste a escribir. El problema de aquellos textos es simple: pretenden explicar/retratar a fondo y en detalle una idea/conversación/momento que no necesita ser explicada/retratada a fondo y en detalle. Los lectores no son tontos, su imaginación puede completar el trabajo que tu iniciaste.

5. Son un generador de nuevas ideas


Por más inverosímiles que puedan llegar a parecer los escenarios que los ejercicios proponen, una vez que lo realices el resultado final puede que te sorprenda; de una premisa un tanto boba puede surgir una escena profunda e impactante. Un ejercicio creativo no es mas que una 'ayuda extra', sólo te proporciona los elementos fundamentales de una historia (personajes, escenario, idea, etc.) pero el trabajo creativo sólo lo puedes hacer tú. Por esta razón el resultado de tú ejercicio, que nunca será igual al de tu colega, bien puede ser utilizado mas adelante como parte de un nuevo proyecto. Quién sabe, quizá después de terminar esa novela policiaca a la Anne Perry finalmente te animes a escribir un cuento sobre sandwiches que hablan.


¿Que esperas para poner manos a la obra? Abajo encontrarás una lista de todos los ejercicios creativos que hemos publicado hasta ahora. 






¿Crees que los ejercicios creativos son útiles? Compártenos tus impresiones (y tus ejercicios) en la sección de comentarios.


Analizando un clásico: Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte

Analizando un clásico: Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte








Título original: Wuthering Heights
Autora: Emily Brönte
Idioma original: Inglés
Año de publicación: 1847
País de publicación: Inglaterra


LA NOVELA


Cumbres Borrascosas es la primera y última novela de Emily Brönte, publicada en 1847. Debido a que en el siglo XIX las mujeres se encontraban vetadas de la industria editorial "de calidad", Emily Brönte publicó su novela bajo el pseudónimo de Elis Bell; sus hermanas, Anne y Charlotte también utilizarían seudónimos para firmar sus respectivos trabajos.

Dado que la novela de Charlotte Brönte, Jane Eyre, tuvo un enorme éxito, los hermanos Currer, Ellis,  y Acton Bell (los seudónimos de Charlotte, Emily y Anne, respectivamente) alcanzaron una cierta fama, lo cual  finalmente logró convencer a Charlotte de revelar su auténtica identidad, para sorpresa de todos. Sin embargo sus hermanas no fueron tan audaces, las identidades de Emily y Anne permanecieron resguardadas por su pseudónimo y sus novelas no fueron tan reconocidas.

Emily Brönte sin duda se llevó la peor parte. Además de ser poco reconocida, Cumbres Borrascosas fue duramente criticada por los literatos e intelectuales de la época, quienes la tacharon de sombría, "un atentado contra la moral producto de la mente de un loco". No fue sino hasta después de la muerte de la autora cuando la obra y su originalidad finalmente se revaloraron, lo cual convirtió a Cumbres Borrascosas en uno de los clásicos mas importantes de la literatura inglesa.

SINÓPSIS


La narración comienza con la llegada de Heathcliff, un niño tímido y huraño adoptado por el piadoso Sr. Earnshaw en uno de sus viajes, a Cumbres Borrascosas, la sombría mansión familiar de la familia Earnshaw en los grises páramos de Yorkshire. A pesar de su carácter difícil, Heathcliff forjará una profunda amistad con Catherine Earnshaw, la única hija de la familia. Cathy se convertirá no sólo en su compañera de juegos y travesuras, sino que también pasará a formar parte de su vida, parte de él. 

Este orden perfecto se verá alterado el día en que una travesura sale mal y Cathy queda al cuidado de sus refinados vecinos, los Linton. Este fatídico momento desatará una cadena de acontecimientos que terminará por separar irremediablemente a Cathy y a Heathcliff. La dura separación provocará que Heathcliff empiece a alimentar un enorme resentimiento, lo cual dará lugar a un deseo de venganza   no conocerá límite alguno. 

ANÁLISIS Y OPINIÓN


Esta novela la leí por primera vez hace poco más de diez años. La descubrí gracias a las sugerencias de lectura de una revista para adolescentes que solía comprar con asiduidad en aquella época. Hoy en día puedo confesar, sin verguenza alguna, que en aquellos años apenas si la comprendí. No me agradó en absoluto por el simple hecho de que no la entendí. 

Llegué a ella esperando una novela romántica al estilo de Jane Austen (me la "vendieron" como tal) y lo único que encontré fue una gran decepción. A mis quince años, Cumbres Borrascosas me horrorizó por completo; en lugar de la "historia de amor" que esperaba, me encontré con una trama complejisima y un protagonista oscuro y lleno de odio, que no teme a nada ni a nadie, y cuyo único fin real es lograr su venganza. A simple vista, una historia perturbadora.  

Curiosamente, mi primera impresión fue la misma de casi todas las adolescentes que leyeron Cumbres Borrascosas después del boom de Twilight. Ahí, la novela de Emily Brönte se anuncia como "el libro favorito de Bella y Edward" (para evidencias concretas, véase la portada de la edición de Harper Teen, al inicio de esta reseña), lo cual le da a entender al lector que los personajes de Twilight están relacionados de alguna manera con la novela de Brönte. Por supuesto, dentro de los cuatro libros que conforman la serie hay varias alusiones a Cumbres Borrascosas e incluso la misma Stephenie Meyer declaró que esta novela fue una fuente de inspiración para Twilight. Así, Stephenie Meyer  en cierto modo "vende" Cumbres Borrascosas como la típica historia de amor a la que las chicas de hoy están tan acostumbradas (y adoran): una pareja que se ama profundamente lucha contra viento y marea por mantenerse juntos y, a pesar de las adversidades, lo lograrán y serán felices. 
Nada mas alejado de la realidad de Cumbres Borrascosas

Comencemos por aclarar un punto fundamental: Cumbres Borrascosas NO ES una historia de amor (el único propósito de mis dos párrafos anteriores era llegar a esto). Me gusta pensar que esta novela es una de esas pocas historias que no entran en ninguna clasificación concreta y bien establecida, aunque si me obligasen a darle una, seria como novela de pasión. Porque en Cumbres Borrascosas encontramos expuestas todo tipo de pasiones: obsesión, odio, deseo, horror, desesperacion, locura;  todas ellas cobran vida en cada uno de los personajes, aunque de distinta modo y en niveles de intensidad diversos. Es precisamente ésta exploración y explotación máxima de las pasiones humanas, desafiando los cánones de la época, lo que convierte a Cumbres Borrascosas en una novela extraordinaria. 

A lo largo de la historia encontramos escenas clave que definen la trama. Una de ellas, y quizá la más importante, se encuentra en los primeros capítulos. En esta escena Cathy rechaza a Heathcliff para casarse con Edgar Linton, aunque el rechazo no se da de manera directa, sino más bien Heathcliff lo asume gracias a un malentendido. El monólogo en el que Cathy expone a Nelly su dilema es maravilloso:

«Mis mayores desdichas en este mundo han sido las de Heathcliff y cada una de ellas la he visto venir desde el primer momento y la he padecido; él es mi principal razón de existir. Si perecieran todas las demás cosas pero me quedara él, podría sobrevivir. Si, en cambio, todo lo demás permaneciera y el fuera aniquilado, el mundo se me volvería totalmente extraño y no me parecería formar parte de él. Mi amor por Linton es como el follaje de un bosque, y estoy completamente segura de que cambiará con el tiempo, de la misma manera que el invierno transforma los árboles. Pero mi amor por Heathcliff se parece al cimiento eterno y subterráneo de las rocas, una fuente de alegría bien poco apreciable, pero no se puede pasar sin ella. Nelly, yo soy Heathcliff, siempre estoy pensando en él, no necesariamente como algo placentero, pero es que yo misma tampoco me gusto siempre, sino como en eso, como en mi propio ser. Así que no me vuelvas a hablar de separación entre Heathcliff y yo, es una cosa imposible.» 

Sin embargo, Heathcliff no alcanza a escuchar esta confesión completa (lo único que escucha es la primera parte de la conversación, donde Cathy afirma que pretende aceptar la propuesta de Edgar Linton pues aquel matrimonio le garantizará una vida holgada). Como es de esperarse, Heathcliff se siente profundamente traicionado por la actitud de Cathy y, en un arranque de ira, huye de Cumbres Borrascosas. Es precisamente el resentimiento que se lleva consigo lo que desencadenará una serie de consecuencias trágicas que terminarán afectando a ambas familias de uno u otro modo.  Personalmente, pienso que con este malentendido la autora esta haciendo una crítica mordaz a la institución del matrimonio arreglado, enfatizando que una mala decisión puede acarrear consecuencias de lo mas variopintas y destructivas. 

A pesar de que la trama por si misma es bastante interesante, creo que la fuerza de la novela reside en sus personajes, concretamente en Heathcliff. Él es el modelo perfecto de antihéroe; un personaje al cual odiamos y amámos a la vez. Sin embargo, a pesar de toda la negatividad que transmite, uno no puede dejar de admirar el empeño que pone en su plan de venganza y cómo lo lleva a sus últimas consecuencias. A pesar de que estos planes de venganza terminan acabando con el amor de su vida, hay algo en la actitud de Heathcliff que nos impide mirarlo como el demonio encarnado que verdaderamente es. Quizás nuestro amor irracional por Heathcliff surge de diálogos como el siguiente:

«Voy a rezar una plegaria y a repetirla hasta que la lengua se me seque: ¡Catherine Earnshaw, ojalá no encuentres descanso mientras yo siga con vida! Dijiste que yo te había matado, ¡pues entonces persígueme! Las víctimas persiguen a sus asesinos. Yo creo que hay fantasmas que vagan por el mundo, lo sé. Quédate siempre conmigo, bajo la forma que quieras, ¡vuélveme loco! Pero lo único que no puedes hacer es dejarme solo en este abismo donde no soy capaz de encontrarte. ¡Oh, Dios mío, es inconcebible! ¡No puedo vivir sin mi vida! ¡No puedo vivir sin mi alma!»

Este monólogo es no sólo descorazonador sino también poderosísimo. En estas pocas líneas se resumen todos los sentimientos que conflictúan a Heathcliff: amor, odio, frustración y, por supuesto, un inmenso dolor. A pesar de saber que su venganza tuvo éxito y que finalmente ha logrado castigar a Cathy por su crueldad, no siente placer alguno, todo lo contrario. El Heathcliff apasionado, que amó sin control, muere con Cathy. En su lugar solo queda un hombre vacío y desprovisto de motivos para seguir viviendo. Esta es la verdadera tragedia de Heathcliff, una tragedia con la que es difícil no empatizar. Mas importante aún,  la maestría con la que Emily Brönte logra transmitir en estas líneas  todo el conflicto anterior no tiene igual; no hay palabra que salga sobrando, es un monólogo perfecto.

En resumen, Cumbres Borrascosas es un clásico que nadie debe perderse, incluso aquellos que no gusten de las novelas con una dosis considerable de romance. Esta recomendación es especialmente válida para todos aquellos que aspiran a convertirse en escritores. Cumbres Borrascosas es una auténtica master class en la construcción de personajes, diálogos, manejo de emociones y sobretodo, creación de conflicto. Todo ello aunado a que la prosa de Emily Brönte es impecable, con un inglés bastante cuidado. Para apreciar estos últimos aspectos recomendaría leer la obra en su idioma original, si tienen la posibilidad. 



¿Tú que opinas? ¿Te ha gustado este gran libro? ¿Te gustaría ver reseñado algún clásico en particular? ¡Háznoslo saber en la sección de comentarios! Y si el blog te ha gustado, no olvides seguirnos para recibir actualizaciones.