Redactar en la universidad: tipos de trabajo a dominar

Redactar en la universidad: tipos de trabajo a dominar

A pesar de que el paso por la universidad es una de las etapas de la vida mas relajadas y emocionantes, hay ciertos requerimientos 'no escritos' con los que debes cumplir si deseas sortear con éxito estos años de formación profesional: habilidades básicas de gestión de tiempo, auto motivación y también una enorme (pero enorme) tolerancia a la frustración. Pero, ¿qué hay de aquellos requerimientos que todos damos por sentados, como la habilidad para redactar bien? ¿Cómo dominar el arte de la redacción universitaria si nunca haz trabajado en ello? Sigue leyendo y  entérate cuales son los tres tipos de trabajos escritos que tus nuevos profesores no pararán de asignarte (también te decimos como elaborarlos).



Por: Nara López Contreras
Tiempo de lectura: 8 minutos.

A pesar de que los profesores suelen solicitar trabajos que no parecen guardar ninguna similitud entre ellos, si analizas bien los requerimientos de cada tarea podrás darte cuenta que todo trabajo escrito recae dentro de una de las siguientes tres categorías generales: resúmenes, reportes o ensayos. 

Cada una de estas categorías mencionadas tiene ciertos requerimientos de forma y contenido que deberás respetar al momento de redactar. Un buen trabajo escrito es aquel que cumple con estas expectativas de manera puntual.


1. Resúmenes. 

  • ¿Qué es? (el contenido)

Un resumen es una exposición breve de los puntos esenciales o claves de un tema. Resumir es una habilidad básica que todo estudiante universitario debe poseer si quiere alcanzar un nivel mínimo de logro académico. Debido a esta importancia, casi todos los profesores, independientemente del semestre en el que te encuentres o la materia que estés cursando, te solicitarán algún resumen: ya sea de un tema visto en clase, una conferencia a la que asististe o alguna visita a alguna empresa, entre muchas otras posibilidades. 


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El resumen es el trabajo escrito mas sencillo de elaborar, lo único que debes hacer es decidir cuales son las ideas mas relevantes para posteriormente presentarlas con orden y coherencia. Un buen resumen no debe de exceder una cuartilla (aproximadamente 400 palabras en cualquier procesador de textos), aunque si lo puedes elaborar en menos espacio, que mejor. 


  • Tipos de resúmenes mas solicitados:

Simples 
Argumentativos
Críticos 


2. Reportes.


  • ¿Qué es? (el contenido)


A diferencia del resumen, que solo presenta la información que el autor considere relevante o clave, un reporte conjunta y presenta toda la información disponible sobre un cierto tema. Los reportes suelen redactarse con el objetivo de dar a conocer información particular a un público determinado. Por esta razón, tus profesores te pedirán que elabores reportes para presentar los resultados de alguna investigación, explicar alguna lectura o, en semestres avanzados, informar del progreso de tu trabajo de tesis. 


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El reporte, en cualquiera de sus formas, se conforma por dos partes principales. La primera contiene un resumen del tema y la segunda un comentario breve del mismo. Si tomamos como ejemplo un típico reporte de lectura, en la primera parte deberás  incluir una sinopsis del libro en cuestión (resumen de la trama, conflicto principal, personajes que aparecen, etc.) y en la segunda un comentario con tus impresiones de la lectura. 


  • Tipos de reportes mas solicitados:

Reporte de lectura.
Reporte de investigación.
  

3. Ensayos. 


  • ¿Qué es? (el contenido)


Por su enorme versatilidad, el ensayo es, sin duda, el padre de todos los trabajos escritos universitarios. Es muy probable que tus profesores te soliciten al menos un ensayo a lo largo del curso. Este es, de hecho, uno de los géneros literarios mas populares y cultivados de la actualidad: su elaboración no se limita al área académica, los hay para todos los gustos y necesidades.


  • ¿Cómo redactarlo? (la forma)

El ensayo es un documento complejo; la elaboración de uno conlleva una preparación previa  que no puede ser ignorada. Antes de sentarte a escribir el primer borrador debes de tener muy en claro cual es el tema o pregunta a tratar, así como haber realizado una investigación previa, ya sea documental o práctica, sobre las fuentes que vas a utilizar como referencia.

Una nota especial para aquellos que gustan de dejar sus tareas hasta el último minuto: no puedes sentarte frente a la computadora, abrir un documento en blanco y pretender escribir un ensayo de la nada, un día antes de la fecha de entrega. Aunque quizás logres cumplir con la tarea, el trabajo escrito difícilmente será de calidad. No puedo dejar de recalcar lo importante que es la labor de pre-escritura, es decir, la investigación previa a la redacción. 
  • Tipos de ensayo:

Ensayo literario.
Ensayo periodístico.
Ensayo académico.
Ensayo de divulgación.

Quien escribe sus ensayos una noche antes de la fecha limite está condenado, desde antes de comenzar, a fracasar sin remedio. 



Si quieres saber con mas detalle como redactar cada uno de los tipos de resumen, reporte y ensayo que aquí te presentamos, visita los siguientes artículos:

Como redactar un resumen
Como redactar un reporte
Como redactar un ensayo 


¿Te fue útil esta entrada? ¿Que otro tipo de trabajo escrito te gustaría que explicáramos? Déjanos tus comentarios abajo. Y recuerda, si te gusto el post no olvides compartirlo en tus redes sociales.

Cómo ganarse la vida escribiendo y no morir en el intento: reseña de El escritor emprendedor, de Ana González Duque.

Cómo ganarse la vida escribiendo y no morir en el intento: reseña de El escritor emprendedor, de Ana González Duque.

¿Es posible ganarse la vida como escritor de ficción? Esa parece ser la pregunta que le roba el sueño a muchos escritores rookies que empiezan a sentir el "gusanito" de convertirse en sus propios jefes, dedicarse a hacer lo que mas les gusta... y vivir de ello. Pero ¿de verdad es posible hacerlo? En su libro, El escritor emprendedor, Ana González Duque responde a esta pregunta de manera magistral... aunque puede que su respuesta no te guste.


Ficha técnica del libro



Autora: Ana González Duque
Idioma: Español
Formato: eBook
Páginas: 86

Sínopis: « ¿Vivir de lo que escribes es posible? 

El escritor emprendedor tendrá que saber identificar su público objetivo, diseñar una propuesta de valor y atraer y retener fans en redes sociales. Es preciso que sepa construir su marca personal y maneje el email marketing. Si todo eso se te hace un mundo, este es tu libro.

Aquí vas a encontrar todo lo que necesitas saber para —ahora sí— poder vivir de lo que escribes.

Ana González Duque te muestra paso a paso cómo conseguir resultados tangibles con tu blog de escritor, cómo ha conseguido ella reducir al mínimo su jornada laboral para dedicarse a escribir, que es lo que siempre le gustó»


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La escritura y el emprendimiento son dos temas que no suelen aparecer juntos. Piensa en la última vez que visitaste una librería, ¿qué tan cerca está la sección de negocios y economía de la de referencia y ensayo? Probablemente ni siquiera en el mismo piso, si tu librería local se parece en algo a la mía. Concebir el proyecto de un libro de la misma manera en la que se piensa el lanzamiento de una nueva empresa es una idea que aún choca de frente con la manera en la que el imaginario colectivo latinoamericano entiende a la literatura.

Esto no debería ser así.

En la actualidad el libro se ha transformado; ha pasado de ser la única fuente de conocimiento, a convertirse en tan solo una de las muchas opciones de entretenimiento disponibles. En pleno 2018 un escritor debe competir por la atención del público no solo con otros escritores, sino también con la televisión, el cine y el internet, en todas sus vertientes (incontables redes sociales, Netflix, navegación, etc.) Como podrás darte cuenta, con tales niveles de competencia y de novedad, consolidar una carrera literaria que les permita ganarse la vida no es cosa fácil.

Ya no basta con publicar un libro con una casa editorial tradicional y enseguida sentarse a esperar los resultados del marketing implementado por la editorial.

Los paradigmas están cambiando, ahora se espera que el autor se involucre directamente en el proceso de promoción, que se convierta embajador, ya no de un solo título, sino de una marca personal.

En esta guía, Ana Duque te enseña a realizar justo eso. Si no tienes idea de que es el marketing editorial, una plataforma de autor o como administrar tus redes sociales para llegar a una mayor audiencia, esta breve guía es ideal para ti. 

El libro cuenta con quince capítulos, cada uno dedicado a algún aspecto de la construcción de una plataforma de autor: creación de un blog, mantenimiento de redes sociales, creación de marca personal, gestión de tiempo y email marketing, entre otros. A pesar de su brevedad, cada capítulo explica de manera concisa y clara los conceptos clave del tema en cuestión. Se entiende que, por ser una guía introductoria, los temas no están tratados en toda su profundidad… y eso me parece un acierto. El lector interesado en ahondar dentro de algún tópico particular, deberá investigar un poco por su cuenta. Por supuesto, habrá quien considere esto una desventaja pero, personalmente, pienso que es un enfoque que nos invita a desarrollar nuestras dotes investigativas.

La guía de Ana está escrita con un lenguaje claro, sencillo y que invita a investigar mas sobre el tema en cuestión. 

Uno de los puntos mas fuertes del libro es la propia experiencia de Ana en el mundillo editorial. A diferencia de muchos autores de guías de escritura, quienes optaron por construir su carrera literaria en base a la autopublicación, Ana empezó la suya en el sector editorial tradicional. Después de publicar su primer libro (basado en las publicaciones de su exitosísimo blog «La doctora Jomeini»), y darse cuenta que las ventas del mismo no le generaban un ingreso suficiente, Ana se vio obligada a cambiar sus concepciones acerca del mundo editorial. No fue hasta que autopublicó su primera novela Planes de boda, cuando realmente descubrió el mundo de posibilidades que la autogestión de tu propio proyecto editorial puede abrir.

La única pega que le pondría al libro es el capítulo acerca de la facturación y leyes, es decir, todo lo que cualquier escritor con un proyecto editorial propio debe saber sobre contabilidad y leyes fiscales. Este capítulo no me pareció tan útil, no porque no sea bueno (todo lo contrario) sino mas bien porque todos los consejos aquí dados están enfocados al público español (lo cual es bastante lógico, pues la autora es española). Creo que este es un capítulo que nosotros, los escritores independientes latinoamericanos, podemos saltarnos con la seguridad de que no nos perderemos de nada fundamental.


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Como podrán apreciar, «El escritor emprendedor: como ganarte la vida como escritor» es una guía fundamental para todo aquel autor que decida lanzar su proyecto editorial por sus propios medios, convirtiéndose en el dueño de su tiempo e ingresos. La moraleja de la guía es muy clara: sí es posible ganarse la vida escribiendo... la cuestión es saber como hacerlo: el camino no es fácil pero, como todo en esta vida, quién persevera lo logra.


¿Ya leíste este título? ¿Cuales fueron tus primeras impresiones? ¿Lo recomendarías? Cuéntanos en la sección de comentarios. ¡Recuerda! Si te gustó la reseña, compártela en tus redes sociales. Hasta la próxima.
A escribir también se aprende: reseña de «El oficio de escritor», de Alejandro Quintana.

A escribir también se aprende: reseña de «El oficio de escritor», de Alejandro Quintana.

Soñar con convertirse en autor publicado no está nada mal. El problema llega cuando intentamos ponernos manos a la acción para alcanzar la anhelada aspiración. ¿Por dónde empezar? ¿Cuales son exactamente los pasos a seguir? En esta guía, Alejandro Quintana nos provee de información esencial para no perdernos en el vasto mundo de la creación literaria. 


Ficha técnica del libro




Editorial: Kindle Publishing
Idioma: Español
Formato: eBook
Páginas: 91
Sinopsis: 

No es un tratado filosófico, ni tampoco un libro de texto al uso. Está dirigido en especial a los escritores de ficción, aunque la mayoría de capítulos ayudará también a escritores de no ficción.

Además de práctico y muy claro en todos los planteamientos, he intentado que transmitiera también esa motivación para lanzarse a escribir y publicar que todo escritor necesita. Porque solo quien escribe conoce las dudas e inseguridades infinitas que es necesario afrontar día a día:

· ¿Qué hago cuando me quedo sin ideas?
· ¿Por qué me bloqueo a la mitad de una novela?
· ¿A quién acudo cuando quiero publicar?
· ¿Cómo sé que la editorial es de fiar?
. ¿Cómo puedo promocionar mi libro?

Además de resolver estas dudas, animo a seguir siempre adelante.

En menos palabras: he intentado transmitir que los escritores no estamos tan solos, que merece la pena escribir y publicar a pesar de las inseguridades. Como siempre digo en mis conferencias, a mis lectores y a mis alumnos de escritura creativa...

Persigue tus sueños como si te fuera la vida en ellos... porque, tal vez, se te va



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Opinión.


Cuando empecé a escribir, hace poco más de quince años, lo hice sin tener apenas idea de como producir una novela o un cuento. Cuando yo inicié, no sabía cómo escribir diálogos, cómo balancear acción con descripción ni cómo crear conflicto; tampoco entendía que es un arco narrativo y no tenía ni idea de cuantos tipos de narradores y puntos de vista existen. Cuando yo empecé a escribir, lo hice porque un buen día sentí la necesidad de hacerlo. Este deseo se apoderó de mi y durante semanas no pude pensar en nada más que esa historia… hasta que un día me animé a plasmar mis elucubraciones en un viejo cuaderno escolar. 

Ese fue mi comienzo; por aquel entonces tenía catorce años.  

Hoy miro atrás y, a pesar de que no me arrepiento de haber iniciado como inicié, hay días en los que me pregunto qué habría pasado si hubiese contado con alguno tipo de guía, una especie de mentor que me pudiese llevar de la mano por el recién descubierto mundillo literario, qué me explicase con peras y manzanas un poco de técnica literaria, qué me animase a seguir  escribiendo, día tras día. 

Desafortunadamente, en aquellos años este tipo de mentores no existían, al menos no en el mundo iberoamericano. 

La buena noticia es que hoy, en pleno 2018, los escritores que empiezan su carrera pueden beneficiarse de toda la experiencia de Alejandro Quintana, plasmada en «El oficio de escritor: claves para ser un autor de éxito en la era digital», su guía de iniciación para escritores. 

Como bien lo dice la portada, «El oficio de escritor» es una guía para producir textos destinados a comercializarse a través de alguna plataforma digital, como Amazon Kindle o iBooks. Esto no significa que el libro no sea útil para aquellos autores que buscan publicar su manuscrito con una editorial tradicional (en papel), en absoluto. Todos los escritores principiantes pueden beneficiarse de los consejos de Alejandro, independientemente de cuales sean sus objetivos profesionales. 

El libro se encuentra dividido en tres secciones principales. La primera de ellas «El escritor de la nueva era» nos explica que implica asumirse como escritor, además de ahondar en las dificultades que podemos encontrar al empezar a escribir, como lo son los temidos bloqueos o la sensación de que lo que produces «no es lo suficientemente bueno». Termina con una explicación detallada de como se construye una historia y porque es importante conocer de técnica literaria. 

En la segunda parte, «El viaje de tu libro», Alejandro nos habla del nuevo paradigma de publicación digital y sus beneficios. Esta sección es oro molido. Aunque puede dar la impresión de no resultar tan interesante, especialmente para aquellos que desean publicar con una editorial tradicional, yo les recomiendo no saltársela. La aproximación al mundo digital que Alejandro trabaja me parece muy positiva, pues aunque muchos aún se nieguen a reconocerlo, es innegable que internet ha abierto un mundo de posibilidades para los escritores; posibilidades que, dicho sea de paso, hace apenas diez años no existían. Por ejemplo, cuando yo inicié a escribir, la sola idea de poder autopublicar mi libro, de manera digital, sin tener que pasar por una editorial tradicional y conservando el 70% de las ganancias, me habría hecho reír con ganas. Este es solo uno de los aspectos que internet ha venido a revolucionar. 

Finalmente, en la tercera sección, titulada «Técnicas de visibilidad, marketing y ventas online» Alejandro nos invita a poner los pies en la tierra y a romper con uno de los mitos mas extendidos acerca del oficio de escritor, a saber, que los escritores lo único que tienen que hacer es escribir. Error. Quizás hace diez años esto todavía aplicaba; hoy esta manera de pensar ya no es válida. Para que un escritor pueda triunfar hoy, en pleno mundo digital, tiene que ser visible; si escribes y publicas en digital no puedes esperar a que los lectores te encuentren, tú tienes que ir por ellos. Esta sección nos proporciona un valioso insight a todo el trabajo de promoción que se le tiene que hacer a un libro para que se convierta en un título rentable. 

En resumen, si eres nuevo al mundillo literario o acabas de decidir que quieres llevar tu escritura al siguiente nivel (publicar), tienes que leer «El oficio de escritor: claves para ser un autor de éxito en la era digital». Se trata de una lectura amena y sencilla que te proporcionará una gran cantidad de consejos para sacar adelante tu proyecto de novela, cuento o ensayo. 

¿Que opinas de este título? ¿Ya lo has leído? ¿Te animarías a hacerlo? Cuéntanos tu experiencia en la sección de comentarios. ¡Y recuerda! Si te gusto el post, compártelo en tus redes sociales.




¿Por qué importa tener una buena redacción?

¿Por qué importa tener una buena redacción?

La mala redacción es como el tráfico en hora pico: a pesar de tus esfuerzos por evitarlo, de algún modo u otro terminarás lidiando con el en algún momento de tu trayecto. Como consecuencia, pareciese que lo único que nos queda por hacer, si es que queremos mantener la salud mental intacta, es aceptarlo y adaptarnos... ¿O no? En este post discutiremos las (enormes) ventajas de tener una redacción clara y coherente. 






Siguiendo con la analogía anterior, es un hecho que, a pesar de las buenas intenciones, al tráfico nunca nadie se acostumbra, no realmente: siempre buscamos evitarlo, quizá encontrar algún atajo que nos permita ganar un par de minutos. 

Si a una molestia cotidiana como esta intentamos encontrarle una solución, ¿Por qué a la mala redacción, un problema cotidiano mayúsculo y un auténtico impedimento para la comunicación efectiva, si la toleramos y hasta la solapamos bajo el pretexto que «todos escriben así»? 

Piensa en la última vez que encontraste un error en un texto, ¿cuál fue el problema? ¿Acaso una palabra mal escrita o mal acentuada? ¿Una oración sin sentido, ambigua y sin lógica? ¿O quizás un uso desmedido de adverbios? Sin importar la clase de error (u horror), te garantizo que, si ahora mismo te hiciese un examen de aquel texto, no serías capaz de recordar ni el título; al contrario, es posible que apenas logres acordarte del tema. 

La capacidad de redactar bien es una habilidad comunicativa elemental que todo ser humano, medianamente funcional, debe poseer y practicar. 

Así que fuera excusas. 

Poco importa si en tu profesión o área de expertise no suelen redactarse largos y detallados informes, memorandos semanales u oficios adornados. Tampoco importa si eres de la «vieja escuela», donde se creía que solo a algunos privilegiados se les daba «eso de escribir bien». Bajo la misma lógica, haber nacido en pleno boom tecnológico no significa que cuentes con carta blanca para desbaratar el idioma cada que escribes un Whatssapp o un Inbox. Todas estas son solo excusas que nos inventamos para no sentirnos tan mal con nuestro pobre desempeño comunicativo. 

Escribir bien es una habilidad que todos tenemos que cultivar. La mala redacción y sus mil y un matices (mala ortografía, errores de sintaxis o gramática, falta de coherencia argumentativa, uso de cacofonías y pleonasmos al por mayor, entre otras bellezas) no deben ser toleradas.

¿Aun no logro convencerte? Quizás estas tres razones adicionales para tener una buena redacción me ayuden a persuadirte. 


1. Evitas malentendidos. 


¿Que no has entendido una de las preguntas de un examen, por mas veces que la has leído? Probablemente esté mal escrita (y por ende, mal planteada). Con una redacción clara esto no tendría que suceder; cuando uno escribe bien, con oraciones completas y bien organizadas; una ortografía impecable y una lógica clara, las ambigüedades se mantienen a raya. 


2. Demuestras profesionalismo y credibilidad. 


Impresiona la cantidad de reclutadores empresariales que deciden desechar un CV por una razón tan mínima como encontrar una falta de ortografía en el mismo. Si consideras que, al día, cada reclutador recibe decenas de currículos, no es de extrañar que busquen la mas mínima excusa para desecharlos. 

Este caso es el mejor ejemplo de lo que una redacción deficiente proyecta: falta de seriedad y profesionalismo. Si los errores son especialmente graves puede que incluso pongan en tela de juicio la calidad de la educación que has recibido. La misma lógica aplica si ya tienes un empleo o te encuentras estudiando: ¿Que va a pensar tu jefe o profesor de ese reporte lleno de faltas de ortografía? 

No des excusas. Mejor aprende a producir textos de calidad y valor.


3. Te diferencia de los demás. 


Hoy en día es muy difícil encontrar a personas capaces de escribir con claridad y coherencia,  sin dar tantas vueltas (comúnmente conocido como «echar rollo»). Quien si es capaz de hacerlo, inmediatamente resalta del resto de los mortales. 


A pesar de que muchos argumenten que escribir bien no es una habilidad necesaria para encontrar un trabajo, las cosas cambian cuando se trata de mantener un empleo. ¿Que empresa estará dispuesta a invertir en un trabajador que no puede escribir dos oraciones juntas? 






La buena noticia es que todos, independientemente de nuestro nivel educativo, edad, sexo o profesional, podemos aprender a escribir bien. Excepcionalmente bien, de hecho. Lo único que necesitas son ganas de cambiar tus hábitos de manera radical, deseos de comprometerte con esta causa... y la ayuda semanal de Espacio Independiente.

¿Se te ocurre alguna otra razón por la cual debamos redactar bien? ¡Háznoslo saber en la sección de comentarios! Y recuerda, si encontraste útil este post, no te olvides de compartirlo en redes sociales.